Una casa palaciega del siglo XVI con las mejores aguas termales de la Ribera del Duero

El hotel preside solemne la Plaza Mayor de Peñaranda de Duero, uno de esos municipios de la España de interior que es una joya patrimonial. De hecho, atesora cinco monumentos protegidos y forma parte de la Ruta del Vino Ribera del Duero.

Un trazado tan fértil como sinuoso que enlaza ocho conjuntos histórico-artísticos en poco más de cien kilómetros. ¿Quién dijo que esto es la España vaciada? Más bien al contrario, es una España llena de oportunidades , de espacio, aire puro, naturaleza y de una riqueza inesperada.

Patrimonio circular

O lo que es lo mismo: recuperar nuestro patrimonio de la ruina para devolverle una segunda vida. Algo de lo que en el grupo hotelero de Roberto García , Castilla Termal Hoteles, saben mucho. No en vano, Palacio de Avellaneda es su sexto hotel en la región, y su tercera propiedad con categoría cinco estrellas.

Sus otros cinco alojamientos, repartidos por Castilla y León, han seguido una misma hoja de ruta: intervenir un edificio histórico en riesgo de abandono y darle un uso nuevo sin desvincularlo de su identidad arquitectónica.

La impresionante fachada del palacio es el alma de la Plaza Mayor.

La impresionante fachada del palacio es el alma de la Plaza Mayor. Castilla Termal Hoteles.

“Con Palacio de Avellaneda devolvemos la vida a un edificio extraordinario, respetando su historia y conectándolo con la Ribera del Duero. Queremos atraer un turismo que descubra el territorio, disfrute de sus productos y contribuya a generar actividad y empleo durante todo el año”, resume García.

Un proceso meticuloso

En este caso, la restauración ha llevado tres intensos años bajo la atenta supervisión de Patrimonio. Se han conservado los elementos originales del palacio: muros de sillería, el claustro y parte de las techumbres.

El claustro, protegido ahora por una cúpula de cristal, es el eje central del edificio.

El claustro, protegido ahora por una cúpula de cristal, es el eje central del edificio. Castilla Termal Hoteles.

Una vez que ya se tenía el lienzo preparado se han añadido todos los detalles posibles para el máximo confort, combinando el pasado con una decoración de estilo contemporáneo.

La sostenibilidad atraviesa todo el proyecto: desde la propia recuperación patrimonial hasta el uso de alimentos de proximidad o la minimización de residuos.

Cada rincón ha sido restaurado con el máximo cuidado, como la escalera principal.

Cada rincón ha sido restaurado con el máximo cuidado, como la escalera principal. Castilla Termal Hoteles.

El control de la huella hídrica (algo crítico en un hotel balneario) también se ha tenido muy en cuenta, así como el impacto positivo que genera su actividad económica y la fijación de población en el territorio.

Habitar el pasado, hoy

En el corazón de la Ribera del Duero, a orillas de ese río todopoderoso, Peñaranda de Duero conserva su trazado medieval amurallado y una Plaza Mayor que es una belleza.

Al otro lado de la Plaza Mayor, la excolegiata de Santa Ana y frente a ella el Rollo Jurisdiccional.

Al otro lado de la Plaza Mayor, la excolegiata de Santa Ana y frente a ella el Rollo Jurisdiccional. Germán Jiménez

Alrededor, casas blasonadas de entramado de madera, la ex colegiata de Santa Ana —hoy museo— y, cerrando un lateral entero de la plaza, el propio palacio, bajo la atenta mirada del castillo del siglo XI.

El responsable de semejante obra para la posteridad fue Francisco de Zúñiga y Avellaneda. Su fachada de sillería, sobria salvo en la portada, con el busto de Hércules y el escudo familiar, se ha llegado a atribuir a Felipe de Vigarny.

Mires donde mires el esplendor te acompaña, como en el Salón de los Embajadores.

Mires donde mires el esplendor te acompaña, como en el Salón de los Embajadores. Castilla Termal Hoteles.

Dentro, el patio renacentista de doble arcada, su espectacular escalera y el llamado Salón de Embajadores lucen soberbios a pesar del paso de los siglos y de sus distintos usos.

La propiedad llegó a pertenecer a la Casa de Alba hasta que, en 1940, pasó a manos del Estado. Ahora, por primera vez en sus casi quinientos años de existencia, puedes dormir en él.

Con vistas a la historia

Cuando reparas en los detalles elegidos para completar el estilismo de las estancias te percatas de que se han seleccionado para potenciar una sensación de serenidad que enfatiza la memoria del edificio.

Las categorías superiores cuentan con espacios independientes, como un salón, zona de trabajo o rincón de lectura, así como privilegiadas vistas frontales a la plaza.

Cada habitación es diferente y tiene su singularidad arquitectónica, como estos bancos-mirador.

Cada habitación es diferente y tiene su singularidad arquitectónica, como estos bancos-mirador. Castilla Termal Hoteles.

Como curiosidad, el hotel es un alojamiento pet friendly y admite un perro por habitación. Facilitan un menú para tu mascota con pato, pollo o cordero… Un detalle poco habitual en un cinco estrellas instalado en un Bien de Interés Cultural.

Un wellness para no salir

La piscina dinámica es el centro neurálgico del balneario.

La piscina dinámica es el centro neurálgico del balneario. Castilla Termal Hoteles.

Su gran piscina cubierta de agua oligometálica, mineromedicinal y termal certificada le otorga una singularidad que no se repite en ningún otro punto de la comarca.

El circuito incluye área de contrastes, grandes camas de día para descansar y doce cabinas tan acogedoras como las propias habitaciones.

El área de relajación pre y post tratamiento mira a la Plaza Mayor.

El área de relajación pre y post tratamiento mira a la Plaza Mayor. Castilla Termal Hoteles.

Su amplia carta de tratamientos incluye masajes corporales y tratamientos faciales. Pero si quieres algo especial, reserva el tratamiento Siglo XVI: un masaje relajante profundo, realizado con cañas de madera.

El Duero, en tu mesa

El claustro, con su pozo central, sirve de punto de encuentro y zona de restauración.

El claustro, con su pozo central, sirve de punto de encuentro y zona de restauración. Castilla Termal Hoteles.

Bajo los arcos del claustro renacentista y la imponente cúpula de cristal que lo protege, el restaurante Los Zúñiga trabaja con producto de la máxima cercanía y de temporada: platos para compartir y otros para degustar sin prisa.

Carnes y pescados se disputan el protagonismo en un carta que varía con las estaciones.

Carnes y pescados se disputan el protagonismo en un carta que varía con las estaciones. Castilla Termal Hoteles.

Desde una tabla de quesos o jamón Joselito hasta carnes y pescados elaborados con esmero. La bodega rinde culto a los vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero.

Un postre singular: los canutillos de lías de vino Converso con helado de yogur.

Un postre singular: los canutillos de lías de vino Converso con helado de yogur. Castilla Termal Hoteles.

Por su parte, el Gastrobar Condes de Miranda completa la oferta gastronómica con una carta propia más informal. Diferentes formas de alimentar el cuerpo en un lugar que, de por sí, es alimento para el alma.

Cuatro visitas imprescindibles

  • Antigua Botica de los Ximeno. En la propia Plaza Mayor, una farmacia del siglo XVIII que regenta la misma familia desde hace ocho generaciones, con rebotica y laboratorio.
  • Monasterio de Caleruega. A menos de media hora, el pueblo de Santo Domingo de Guzmán guarda un monasterio dominico con hospedería y vistas al valle del Duero.
  • Clunia Sulpicia. La cercana Coruña del Conde cuenta con uno de los yacimientos romanos más completos de España, con un teatro excavado en la roca y capacidad para nueve mil espectadores.
  • Desfiladero de la Yecla . Próximo a Santo Domingo de Silos este cañón de paredes verticales se puede recorrer por pasarelas de madera suspendidas sobre el río que lo jalona.

Source – El Español – Destinos