El CEO de Iryo alertó hace tres semanas de que el sistema LZB fallaba y dejaba sus trenes «parados»
El CEO de Iryo, Fabricio Favara, alertó tres semanas antes del accidente ferroviario mortal de Urda (Toledo), de que una de las incidencias que había comunicado su empresa a Adif sobre la infraestructura ferroviaria de la línea Madrid-Sevilla se relacionaba con «el sistema … de señalización LZB». Esto se debía a que el tren se «paraba» cada vez que la señalización del ferrocarril tenía una desconexión de la que hay en tierra: «No se puede mover y necesita bastante tiempo para reconectarse y empezar nuevamente el servicio».
Favara hizo estas declaraciones durante una Comisión de Investigación en el Senado sobre el estado de la red ferroviaria en España a principios de este mes. El senador de Vox Javier Alonso le planteó la siguiente pregunta al CEO: «¿Qué incidencias relacionadas con la vía o la infraestructura comunicaron los maquinistas o servicios técnicos de Iryo a Adif en el corredor Madrid-Andalucía?».
Ante esta cuestión, Favara respondió: «En Madrid-Sevilla, el tema más frecuente, independientemente de efectos extraordinarios, es un tema que está conectado con los sistemas de señalización LZB, un sistema bastante antiguo. Es un sistema seguro, pero antiguo».
Tras su respuesta, Alonso le preguntó también a Favara si, cuando se notificaba a Adif una «anomalía o un fallo», el organismo ferroviario les reportaba algo en relación a qué han hecho o cómo la han arreglado. A estas cuestiones, el CEO de Iryo respondió que «no», debido a que no se contempla en las «normas» que tienen estipuladas. Sin embargo, sí reconoció que, en sus reuniones mensuales, Adif sí adopta medidas para «mejorar el servicio».
Avería en el sistema LZB en el accidente de Urdan
Los motivos del choque del tren de Renfe y el de Iryo en el accidente ferroviario de Urda todavía se investigan por parte de las autoridades. Sin embargo, según la información divulgada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, varios ferrocarriles en circulación se detuvieron tras un fallo en los sistemas LZB. Esto provocó que el centro de control de Atocha (Madrid), dirigiese la circulación de forma manual y fue ahí cuando un operario ordenó a un tren AVE que reanudara la marcha, sin percatarse de que en la misma vía había un tren de Iryo parado, lo que acabó ocasionando la colisión entre ambos.
Por ahora, se desconocen los motivos por el que el operario decidió dar la orden al maquinista para que retomase su ruta cuando, al parecer, había una señalización roja que indicaba que no podía continuar. En este sentido, Puente calificó en una comparecencia que el visto bueno a la reanudación de la marcha se produjo «en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista, inexplicables».
Source – ABC News



