Los meteorólogos avisan: desde el lunes 2 llega a España aire polar continental de Rusia con máximas inferiores a 10 ºC

LO ESENCIAL

Generado con IA

Una masa de aire polar continental procedente de Rusia provocará un acusado descenso de las temperaturas en España durante la primera semana de noviembre.

El cambio de tiempo traerá ambiente invernal en la mitad norte y el interior peninsular, con temperaturas máximas que caerán por debajo de los 10 ºC en ciudades como Burgos o Soria.

El choque de sistemas provocará inestabilidad y lluvias, afectando principalmente a la vertiente mediterránea, Baleares y la zona norte, además de posibles heladas nocturnas.

España podría vivir un cambio meteorológico durante la primera semana de noviembre. Y es que la llegada de una masa de aire polar continental procedente de Rusia dejará un descenso térmico generalizado en buena parte del país.

Después de varias jornadas con temperaturas suaves para la época en la mayor parte de España, los modelos meteorológicos comienzan a dibujar un escenario distinto para los primeros días de noviembre, con frío intenso en el interior y norte.

El cambio de tiempo se gestará este fin de semana, cuando una vaguada de evolución retrógrada se desplace desde el oeste de Rusia y Europa central hacia el Mediterráneo occidental, favoreciendo la llegada de una masa de aire fría, según la previsión de Meteored.

Esta configuración no solo impulsará el descenso de las temperaturas. El paso de la vaguada irá acompañado de un aumento de la inestabilidad, con mayor probabilidad de nubosidad, precipitaciones y chubascos en algunas regiones, especialmente en la vertiente mediterránea.

Máximas de apenas 7 ºC

El episodio podría prolongarse durante los primeros días de noviembre. Una borrasca se profundizará sobre Italia y el Mediterráneo central, mientras las altas presiones ganarán protagonismo sobre las islas británicas, actuando como bloqueo que condicionará la circulación atmosférica europea.

Entre ambos sistemas se establecerá un pasillo de vientos de componente nordeste que favorecerá la llegada de aire continental más frío hacia la península Ibérica. De este modo, España quedará expuesta a una advección fría que podría ganar intensidad.

Los mapas del modelo europeo muestran anomalías térmicas negativas en prácticamente toda la Península, con los valores más acusados en el interior y la mitad norte. Durante el lunes 2 ya se aprecia una extensa zona de tonos azules.

Este enfriamiento continuará en las jornadas siguientes y dejará un ambiente frío casi generalizado en la España peninsular y también en el archipiélago balear. El descenso será notable en altura, pero tendrá un reflejo en las temperaturas de superficie.

Las máximas podrían quedarse por debajo de los 10-12 ºC en numerosas capitales de la mitad norte, con valores todavía más bajos en zonas de montaña y áreas de la meseta norte. El ambiente podría adquirir tintes plenamente invernales.

Las cifras previstas para el martes 3 serán de 7-8 ºC en Burgos y Soria, mientras que en Valladolid y Salamanca rondarían los 11-12 ºC. Madrid podría quedarse en torno a los 15-16 ºC, por debajo de valores recientes.

El contraste será más evidente hacia el sur y el litoral mediterráneo, donde las temperaturas serán algo más suaves, aunque también se notará el descenso térmico. En Andalucía podrían alcanzarse los 23-25 ºC en puntos del valle del Guadalquivir.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) apunta a un inicio de noviembre con lluvias en el área mediterránea peninsular y Baleares, además de chubascos en Canarias. En el norte y Baleares, el ambiente sería propio de la época, con posibles heladas nocturnas interiores.

La evolución dependerá de la posición de los centros de acción y de la posible formación de una dana. Habrá que seguir las actualizaciones para comprobar la intensidad, la extensión y la duración de esta entrada de aire frío.

Source – Elespanol