¿Es momento de invertir en tecnológicas?

Las tecnológicas han pasado de héroes a villanos en poco tiempo en Bolsa. El último mes ha sido un auténtico torbellino para el sector tecnológico, con las acciones protagonizando caídas que han llevado al Nasdaq a entrar en fase de corrección (baja más del 10% desde el máximo de principios de octubre), pese al rebote del viernes.
La situación se ha visto agravada por la incertidumbre generada tras el resultado de las elecciones en Estados Unidos, donde una victoria demócrata más contundente de lo previsto se estima que traiga volatilidad a corto plazo, especialmente en tecnología y áreas sensibles a la regulación. Los centros de datos están en el foco ante los obstáculos que pueden encontrar en algunos Estados.
El intenso escrutinio sobre la IA ha llevado al Nasdaq a registrar en octubre su peor mes desde marzo de 2025 y decepcionar con las previsiones. Es el caso de Intel, que vio caer sus acciones un 30% tras presentar unas previsiones “algo menos sólidas de lo esperado”.
Los inversores están pendientes ahora de la salida a Bolsa de Anthropic, que se espera para finales de este mes. Medirá el apetito por el sector. En Bankinter creen que esta operación está provocando ventas de otros activos, probablemente tecnología, para disponer liquidez con que acudir a esta colocación. “Es la principal responsable de la severa distorsión que viene sufriendo la tecnología buena y explicable (semiconductores e hiperescaladores)”, afirman en Bankinter. En el último mes, Nvidia, Meta y Alphabet caen entre un 16% y un 21%, pero mantienen la confianza de los expertos y cuentan con un potencial superior al 35%.
A pesar de estas sacudidas, varias firmas de inversión mantienen una visión optimista a largo plazo sobre el sector tecnológico, pero advierten de que hay que ser más selectivos.
Motor
“Sin duda, hay que aprovechar las caídas para comprar”, dice Jaime de León Calleja, gestor de renta variable de Mutuactivos especializado en tecnología. Explica que los resultados empresariales apoyan las cotizaciones, con crecimientos cercanos al 40%. “El mercado duda sobre la sostenibilidad de la inversión, pero eso es, precisamente, lo que genera ahora una oportunidad”, afirma. Los resultados de las grandes empresas de IA, como Anthropic y OpenAI, y el crecimiento del negocio en la nube de los hiperescaladores (Google, Amazon, Microsoft) son las mejores señales de rentabilidad futura. Amazon está entre los que mejor resiste el último mes y su recorrido es superior al 30.
A esto se suma que la valoración es la más atractiva en cinco años. El Nasdaq 100 cotiza a 14 veces los beneficios previstos para 2028.
Para Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante, no es el “momento de reducir de forma generalizada la exposición a tecnología”. Destaca que este es un sector con una “capacidad de crecimiento en beneficios superior a la de la media del mercado”, y lo seguirá siendo, pero enfatiza que la nueva etapa exige ser más selectivo. Ahora, la oportunidad no solo radica en los beneficiarios directos de la infraestructura, sino también en “compañías de software, plataformas digitales y negocios con ventajas competitivas”.
Aunque Abante reconoce que el nuevo escenario político en Estados Unidos puede introducir cierta volatilidad en el corto plazo, especialmente en cuestiones relacionadas con la aprobación y el desarrollo de nuevos centros de datos, estos factores no modifican la tendencia estructural de crecimiento de la tecnología y la inteligencia artificial. Solo pueden afectar al ritmo de ejecución.
UBS refuerza este optimismo y señala que la “demanda de infraestructura de IA sigue siendo excepcionalmente fuerte”. Sus proyecciones de gasto agregado en IA son estratosféricas: de 1 billón de dólares en 2026 y 1,5 billones en 2028. Destaca el crecimiento acelerado de la nube: Google Cloud disparó sus ingresos interanuales un 103% en el tercer trimestre, Azure de Microsoft un 48% y Oracle un 62%. Microsoft reportó un aumento de ocho veces en cuentas de Copilot, mientras que Alphabet afirmó que su Gemini alcanzó mil millones de usuarios.
Víctor de la Morena, director de Inversiones de Amundi Iberia, interpreta la corrección como una “madurez saludable del mercado”. “Hemos superado la fase en la que el mero anuncio de un proyecto de IA bastaba para mover una cotización. Ahora el mercado pide resultados, y eso es una señal de madurez, no de ruptura de la tesis estructural”, afirma.
Carmignac coincide en que la demanda de infraestructura de IA no ha tocado techo. Señala a ASML, que dijo que su oferta para 2027 y 2028 podría ser insuficiente, y SK Hynix, que asegura que la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) duplica su capacidad actual. Esta firma prefiere “seguir el rastro del efectivo”, invirtiendo en empresas que ya convierten la demanda en ingresos y flujo de caja libre, especialmente proveedores de hardware que se benefician de la escasez y el poder de fijación de precios.
SK Hynix, que se ha comprometido a devolver a sus accionistas más del 50% de su flujo de caja libre, pese a que cae un 38% en el último mes aún sube más del 70% en 2026 y es el valor que más potencial tiene aún, un 180%.
Bankinter aconseja “no entrar en pánico” con las sobrerreacciones del mercado. “Nuestra visión sigue siendo positiva de cara al medio plazo en el sector tecnológico y especialmente en las grandes operadoras que mantienen fuertes posiciones de balance y enormes generaciones de beneficios”, explica Juan Tuesta, analista del sector.
Los resultados publicados hasta ahora, independientemente de que en algunos casos se hayan podido quedar por debajo de lo que esperaba el mercado, tienen como denominador común el fuerte crecimiento de los negocios. Para el tercer trimestre se esperan crecimientos del beneficio por acción del 69% en el conjunto del sector tecnológico en EEUU.
Tuesta dice que la única duda en grandes, como Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta, y compañías de semiconductores, como Nvidia, AMD, TSMC y ASML, es la mayor o menor velocidad en el desarrollo del ecosistema de la IA en los próximos años, pero nunca si éste va a pararse o suponer una burbuja.
Para 2027, las perspectivas para el conjunto del sector de semiconductores son de crecimientos del beneficio medio del 47% con PER estimado de 15,7 veces y PER 2028 de 12,3 veces, por debajo de las 24 veces de la media de la última década. Eso sí, hay que estar preparados para que la volatilidad en el sector se mantenga en el corto plazo, pero las razones de invertir en sector se mantienen.
Mutuactivos cree que la mejor oportunidad a corto plazo está en semiconductores, tras las ventas de las últimas semanas. “No tenemos dudas sobre el desarrollo de la IA, pese a la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato. A largo plazo creemos que los hiperescaladores (Google, Amazon, Microsoft) son el subsector más seguro para invertir apostando por la explosión de la IA.
Cautela
Amundi, a pesar de su optimismo, identifica riesgos para, como la presión sobre el gasto de capital (capex) en IA; el entorno de tipos de interés elevados, que hace más vulnerables a empresas con valoraciones altas, y la concentración de los índices globales en un reducido número de valores tecnológicos.
Carmignac advierte de que un gasto de capital muy elevado no siempre se traduce en alta rentabilidad para quienes lo financian. Ponen el ejemplo de Meta: a pesar de un crecimiento de ingresos del 26%, un gasto de capital de casi 35.000 millones de dólares en el tercer trimestre llevó su flujo de caja libre a terreno negativo por primera vez en más de una década (-2.100 millones de dólares).
Esta semana, Pablo Hernández de Cos, director gerente del Banco Internacional de Pagos (BIS) alertaba de las elevadas valoraciones de las empresas tecnológicas y que la euforia está “extremadamente concentrada”. Le preocupa que las mayores tecnológicas estén realizando inversiones masivas que “superan holgadamente sus flujos de caja operativos actuales”, recurriendo cada vez más al endeudamiento y al crédito privado, a menudo de forma “opaca y… interconectada”. Teme una red donde el “tropiezo de una compañía acabe arrastrando a todas las demás”.
Valores
En este panorama de mayor escrutinio, SK Hynix, TSMC, Nvidia, Broadcom y Amazon encabezan la lista de tecnológicas más recomendadas, con más del 93% de consejos de compra. La coreana cuenta con un 98% de consejos de compra y un potencial alcista en Bolsa del 180%. Carmignac señala que “la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) supera en más del doble su capacidad actual de suministro y ha cerrado acuerdos a largo plazo que cubren más de la mitad de su capacidad para 2027-2028”.
Nvidia, con un tamaño de 4,5 billones de dólares, presenta resultados el 17 de noviembre y, a la espera de sus cuentas, el 96% de los analistas aconseja invertir en la compañía. Cotiza con un descuento de más del 70% respecto a la valoración media de los expertos, igual que Broadcom. Es la compañía de semiconductores e infraestructuras de software con los márgenes brutos de los más elevados de la industria (75%) gracias a su diversificado mix de negocio. El consenso de mercado prevé un crecimiento este año del beneficio neto del 63%.
Amazon, TSMC y Micron también cuentan con bazas para escalar en Bolsa. “Amazon es el proveedor de servicios en la nube que más capacidad está añadiendo y está registrando el mayor incremento en dólares de su cartera de pedidos en 2026”, dicen en Barclays.
Microsoft es destacada por BlackRock por el vigor de su división en la nube, pero cuestiona si la demanda justificará la magnitud del gasto. Sin embargo, Carmignac pone el acento en su debilidad en el flujo de caja libre.
Apple, que lidera las subidas en el año de los 7 magníficos, con un avance del 26%, roza los 5 billones de valor en Bolsa y se ha quedado sin potencial, según el consenso de Bloomberg.
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