¿Miedo a la okupación? Los hogares españoles tienen el triple de alarmas que Alemania, Francia o Italia

España lidera en Europa el particular ranking de seguridad en el hogar. Los hogares que contratan una alarma para protegerse o para vigilar qué sucede en una segunda residencia se han multiplicado los últimos años y ya representan cerca de dos de cada diez. De hecho, es tan relevante el mercado de alarmas en nuestro país que solo están por delante los nórdicos, Irlanda y EEUU. Multiplica por tres las cifras que se manejan en Alemania, Francia o Italia, las tres primeras economías comunitarias y que, sobre el papel, siempre van por delante en cuestiones de consumo por la sencilla razón de que tienen un mayor PIB (producto interior bruto) y una mayor población.

Según datos revelados por Movistar Prosegur Alarmas, la penetración del mercado de alarmas en España alcanza el 12% frente al 13,4% de Suecia (cuna de Verisure, el gigante nacional con mayor cuota de mercado), el 13,5% de Irlanda mientras que EEUU, Noruega y Dinamarca se mueven en una horquilla que va del 18,8% al 15%. Lo llamativo de estas cifras es que la penetración de la contratación de alarmas por las familias españolas es tres veces superior a tasas próximas al 4% de países como Francia, Italia y Alemania. En Portugal se llega al 4,7%. Aunque el sector no se atreve a vincular la inseguridad jurídica del mercado de la vivienda con una mayor recurrencia al uso de alarmas en pisos y casas, lo cierto es que el temor a una ocupación ilegal cobra peso entre los motivos que aducen los españoles para instalar este tipo de sistemas en sus hogares.

El miedo a que la vivienda sea ocupada se sitúa en la tercera posición para contratar una alarma, según el ‘Radar de la seguridad en España’ publicado por Movistar Prosegur Alarmas, con el 12%. Destaca especialmente en Galicia, cuyas condiciones demográficas reflejan un parque de viviendas más disperso en el territorio y de pequeños pueblos. De hecho, un 60% de los hogares habrían contratado una alarma precisamente por este motivo. El problema parece especialmente relevante para las viviendas en Murcia, donde también hay mucha segunda residencia.

Más de la mitad de los hogares con alarma lo hacen por sentirse más seguros dentro de su vivienda, por tranquilidad, y es el motivo aducido principalmente, por quienes viven en Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León o Extremadura. La segunda razón es el temor a un robo o ante una inseguridad creciente y este factor es especialmente relevante en Cantabria (para el 95% de quienes tienen una alarma), en Cataluña y en Castilla-La Mancha.

“El mercado de alarmas ha crecido en un millón de clientes en los últimos cinco años, un 37% más, pasando de los 2,64 millones de clientes del año 2020 a los 3,6 millones de 2025. Es el mercado europeo con mayor volumen de alarmas. Es algo atípico dentro un mercado de consumo”, afirmó Diego Torrico, consejero delegado de Movistar Prosegur Alarmas, durante la presentación este miércoles de los últimos avances de la joint venture que mantiene la firma de seguridad con Telefónica y de la que se cumplen seis años. En este periodo la compañía ha multiplicado por tres el número de clientes, hasta los 650.000, siendo la décima firma a nivel mundial.

“Es un tema cultural. Hay países donde hay una mayor sensibilidad hacia proteger el hogar”, aseguró el directivo, que habló de un mercado potencial los próximos dos años de 6,3 millones de hogares para el sector de las alarmas ante un mayor crecimiento de la población y por la cada vez mayor penetración en la sociedad.

El debate sobre la ocupación ilegal de las viviendas y la denominada ‘inquiocupación’ -que se produce cuando un inquilino deja de pagar la renta al propietario- se ha exacerbado los últimos años a raíz de legislaciones que buscan proteger a las familias más vulnerables. La realidad, según datos oficiales del Ministerio del Interior, es que las viviendas que sufrieron un allanamiento o usurpación ascendieron hasta los 14.875 inmuebles, sobre más de 19,8 millones de hogares en España. De ellos, cerca del 15,5% reconoce tener una segunda vivienda en propiedad -algo más de 2,9 millones-. El perfil mayoritario responde a una pareja, con o sin hijos, y en tercera posición son hogares unipersonales que son propietarios, al menos, de dos inmuebles. Y son ellos, los dueños de una segunda vivienda los que también están contratando más alarmas para proteger sus inmuebles, que permanecen vacíos largas temporadas durante el año.

“La segunda residencia antes se protegía menos, al igual que tampoco, por ejemplo, se solía tener conexión de ADSL. Eso también ha cambiado, aunque solo sea para comprobar que está todo bien, que no hay inundaciones, cortes eléctricos [una preocupación en aumento tras el apagón de abril de 2025]. No solamente se debe a un miedo a la ocupación, es una cuestión más general. Decir ‘oye, mi casa está bien, no ha pasado nada y la tengo controlada’. Eso yo creo que es lo que está provocando esa subida”, comentó Torrico en una conversación con EL MUNDO.

El mayor crecimiento en el último año en la contratación de alarmas se ha concentrado en Canarias e Islas Baleares, dos comunidades autónomas que concentran una buena parte de las segundas residencias en nuestro país.

Además, señala el consejero delegado de Movistar Prosegur Alarmas, hay otro fenómeno en auge y es la contratación de los inquilinos para pisos de alquiler. “Al final la unidad familiar lo que quiere es sentirse segura y da igual que sea tu casa de alquiler o en propiedad. De hecho, una de las cosas que hemos potenciado es que tú te puedes llevar la alarma a otras casas si mañana te cambias”.

Source – Actualidad Económica // elmundo