Urbagestión ofrece ahora al Ayuntamiento de Madrid el piso de Maricarmen tras desahuciarla

Todo puede cambiar en el caso Maricarmen. El propietario de la vivienda que la mandó desahuciar, Urbagestión, da un paso atrás ahora y ofrece la vivienda al Ayuntamiento de Madrid para que se la alquile a precio social a la antigua inquilina, según ha adelantado Libertad Digital y ha confirmado la empresa a elDiario.es. El Ayuntamiento de Almeida tiene ahora que responder a la oferta, que han recibido, mientras la abogada de la inquilina desahuciada y el Sindicato de Inquilinas no tienen constancia de ello.
En el comunicado, la empresa dice ofrecer una solución “de urgencia” al Ayuntamiento para incorporar la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, 46, de Madrid, al programa Reviva, mediante el cual el Ayuntamiento facilita a los madrileños poner sus viviendas en alquiler social o asequible a cambio de algunos beneficios. La empresa ha hecho este movimiento después de forzar el desahucio de Maricarmen y de desoír todas las propuestas tanto del Gobierno como de particulares o de la propia Maricarmen para llegar a una entente.
La empresa dice buscar “una solución que permita a doña Maricarmen Abascal volver a la vivienda con una alternativa habitacional estable y asequible” y se pone al servicio de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) y de Servicios Sociales “para que la propuesta pueda resolverse en el menor plazo posible”.
El pasado martes, la jueza Elena Cortina Blanco mandó ejecutar el desahucio tras la denuncia de Urbagestión y Maricarmen, a sus 87 años y con su salud frágil y deteriorada por todo el proceso, tuvo que salir en camilla porque la policía reventó la puerta para sacarla de la casa a la que llegó en 1956, cuando tenía 17 años.
Después de negarse a aceptar propuestas como la del músico James Rhodes para pagar el alquiler o comprar la vivienda, la oferta del Ministerio de Vivienda para adquirir la propiedad a través de la empresa pública Casa 47 o el ofrecimiento de una de una particular anónima, escritora, que se ofrecía a abonar el alquiler que exigía la propiedad, ahora la sociedad administrada por Ricardo Alonso Fernández y Fernando Alonso Fuentes habría decidido dar marcha atrás sin ni tan siquiera comunicarse con la parte afectada y acercándose a José Luis Martínez Almeida para que gestione un alquiler asequible a través de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS).
El programa Reviva, a través del que se podría gestionar este alquiler, es una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid por la que propietarios de viviendas en Madrid pueden poner en alquiler sus pisos a través del consistorio cambio de disfrutar de una serie de garantías y ventajas, entre ellas el pago de la cuota ordinaria de la comunidad de propietarios por parte de la EMVS, el seguro del hogar, las reparaciones ordinarias o el IBI.
La Empresa Municipal de Vivienda y Suelo se encarga de la gestión del alquiler y selecciona los perfiles más adecuados para cada piso en función de los ciudadanos inscritos en el programa, que funciona de forma paralela a su oferta de vivienda pública protegida.
Los requisitos del Plan Reviva, sin embargo, podrían complicar el acceso a Maricarmen, ya que, según la normativa, “la adjudicación de las viviendas se realizará manteniendo rigurosamente el orden de prelación de las solicitudes”. Además, “otro de los requisitos para participar en el sorteo de esta promoción es que ninguno de los miembros de la unidad familiar puede haber sido condenado por delitos relacionados con la ocupación, ni por impago de rentas o en procedimientos de desahucio de viviendas por problemas de convivencia en los últimos cinco años”.
El consistorio, aunque tiene la obligación de hacerlo, no ofreció a Maricarmen una alternativa habitacional más allá de una plaza en una residencia tan cara como su pensión y después instó a la antigua inquilina a acudir a los servicios sociales para solicitar asistencia. Ahora, cocina una solución con la empresa que provocó uno de los mayores escándalos sociales de los últimos años, el desahucio de una mujer frágil de 87 años pese a las protestas en la puerta de su casa.
La empresa ofrece en el comunicado su versión sobre algunos puntos del caso. Asegura que no compró el edificio entero sino solamente la vivienda de Maricarmen. Añade que ofreció a Maricarmen un nuevo alquiler con un precio entre un 40 y un 50% por debajo del precio de mercado (pero no dice la cifra).
En cuanto a la oferta de James Rhodes, asegura que recibió por correo electrónico dos ofertas para hacerse cargo de la renta o para comprar la vivienda “sin concretar el importe”, pero que tuvieron lugar ya después del desahucio. “Urbagestión agradece su interés, pero cuando llegaron esos correos el lanzamiento ya se había producido”, dicen.
La empresa denuncia además que han saturado sus correos y el servidor “e hicieron muy difícil atender a cualquier comunicación”. “La vivienda no está en venta”, dicen. Reiteran que no son un fondo de inversión, “sino una pequeña empresa madrileña”, y explican que han presentado una querella personal por la difusión de imágenes de uno de los administradores “y de su familia, incluidos su mujer y sus hijos”.
Source – elDiario

