Por qué tu hijo no disfruta con las matemáticas aunque saque buenas notas: «Es una mala noticia en un país donde luego, PISA, nos dice que faltan alumnos sobresalientes»
Puede tu hijo, ahora que han comenzado las clases, llegue a casa con una nota sobresaliente en su primer examen de matemáticas del curso y que, al mismo tiempo, no le guste la asignatura. Si esto te ocurre, no te alarmes, forma parte del … 20% de los alumnos de Primaria que sufren esta desmotivación peculiar.
En el marco de la publicación del informe PISA, que deja en mal lugar a los alumnos españoles, estos datos son de interés para muchas familias. Un alumno puede obtener excelentes resultados en matemáticas y, al mismo tiempo, estar perdiendo el interés por aprender, lo que podría llevar a que en el futuro descarten trayectorias académicas enfocadas a la tecnología, con requisitos exigentes en esta asignatura.
Esta es la conclusión del I Barómetro MONK sobre Competencia y Actitud hacia las Matemáticas. Este estudio ha valorado a 20.000 alumnos de Primaria y 250 colegios y determina que uno de cada cinco estudiantes con mejores resultados no disfruta de la asignatura. En 6º de Primaria esa desmotivación se dispara y afecta a uno de cada cuatro niños.
El estudio hace una radiografía del alumnado más allá de las notas. Recoge otros factores esenciales en la educación del niño, como la actitud con la que los alumnos afrontan las matemáticas y la lectura. Así, se ha visto que muchos de los mejores estudiantes de clase son además los más desmotivados y que quienes que sacan peores calificaciones ven las ‘mates’ con positividad.
Los sobresalientes no garantizan el gusto
El éxito académico no garantiza la motivación: uno de cada cinco alumnos con mejores resultados en matemáticas afirma que no disfruta de la asignatura. Puede que tu hijo saque buenas notas en la asignatura pero que no la disfrute tanto como otras.
De hecho, uno de cada cinco estudiantes con un percentil igual o superior a 80 en matemáticas reconoce que no disfruta de la asignatura, una cifra que aumenta progresivamente con la edad hasta alcanzar uno de cada cuatro alumnos en 6º de Primaria. A medida que el lenguaje matemático se va complicando en primaria, hay un perfil de alumno que, pese a que lo domine, deja de disfrutar con él.
«Luego, PISA, a los 15 años, nos está diciendo que tenemos un déficit de alumnos sobresalientes»
Daniel González de Vega
Ingeniero y cofundador de Monk
«Que cuando lleguen a secundaria, ya haya un 20% de alumnado brillante que no está motivado con esta asignatura es una mala noticia en un país donde luego, PISA, a los 15 años, nos está diciendo que tenemos un déficit de alumnos sobresalientes y, más tarde aún, se esté viendo como caen las vocaciones en ingeniería», explica Daniel González de Vega, cofundador de Monk y él mismo ingeniero de formación.
Sigue explciando que «conocer cómo se siente un alumno al aprendizaje resulta igual de importante para anticipar situaciones de desmotivación, detectar talento que puede terminar desconectándose o identificar estudiantes con una gran disposición para aprender que necesita apoyo para desarrollar sus competencias».
«Conocer cómo se siente un alumno al aprendizaje resulta igual de importante para anticipar situaciones de desmotivación»
Daniel González de Vega
Ingeniero y cofundador de Monk
Las chicas se desmotivan más que los chicos
Otro de los hallazgos más relevantes del estudio tiene que ver con la percepción que los propios alumnos tienen de sus capacidades, especialmente por sexos. La brecha en autoconcepto entre niños y niñas es mayor que la diferencia de rendimiento.
Aunque las diferencias de rendimiento entre niños y niñas son moderadas, la distancia en autoconcepto matemático alcanza casi un punto en una escala de 0 a 10, una brecha que, en términos proporcionales, es mayor que la del propio rendimiento. Esto indica que muchas alumnas valoran peor sus propias capacidades matemáticas de lo que su rendimiento real justificaría.
Las niñas presentan una probabilidad notablemente mayor de mostrar baja motivación matemática que los niños
I Barómetro MONK
Además, entre los alumnos con mejor rendimiento (percentil ≥ 20), las niñas presentan una probabilidad notablemente mayor de mostrar baja motivación matemática que los niños (21,7% frente a 16,7%), diferencia que se amplía aún más al considerar la actitud global hacia la asignatura (13,7% frente a 7%).
Peores notas, mejor actitud
La brecha se invierte —y se agranda— entre los alumnos con menor rendimiento (percentil ≤ 20): en este grupo, los niños duplican a las niñas en mantener una actitud matemática positiva (24,0% frente a 12% con autoconcepto y motivación altos), y también son más propensos a declarar una motivación elevada (36% frente a 24,3%).
Es decir, incluso cuando les cuesta más, los niños tienden a conservar mejor la confianza y el interés por la asignatura que las niñas, un dato que abre nuevas líneas de reflexión sobre cómo reforzar la autopercepción y el interés de las niñas por las disciplinas STEM desde las primeras etapas educativas, donde se están haciendo esfuerzos continuos.
Source – ABC News

