La vida truncada de Fran, el teleoperador cordobés: “Era pura dulzura”

Sus compañeros de trabajo le regañaron por renunciar a un empleo con más sueldo y mejores condiciones. Francisco José Barbero Liébanas, uno de los 69 fallecidos en el accidente ferroviario de Urda, trabajaba desde hacía un año como teleoperador en una entidad financiera, pero su sueño era poder trabajar “de lo suyo”, de profesor de Lengua y Literatura. Por fin le había salido una oportunidad en una academia. “Fran, no seas burro, piensa en ti primero”, le dijo su colega Ángeles Millán. “Preséntate al menos”, le insistió. Barbero, de 32 años, se resistía. Tenía un segundo trabajo: cuidaba a una anciana a cambio de una habitación en Madrid y tenía sus dudas. “No puedo dejar a la señora sola”, contestó. Eso, dice Millán, te da una idea de cómo era de generoso.
Source – elpais.com


