La última trampa de Puente: alardea de que el PSOE no pidió la dimisión de Ana Pastor por Angrois pero oculta que fue para tapar a José Blanco

Óscar Puente ha presumido este viernes de que el PSOE no pidió la dimisión de Ana Pastor tras el accidente del Alvia en Angrois, en el que murieron 80 personas en julio de 2013. Entonces Pastor era ministra de Fomento.

Puente se ha defendido así de quienes le exigen que dimita tras los siniestros de Adamuz y Urda.

“Sé lo que hizo mi partido cuando el accidente de Angrois, que es no pedir la dimisión de Ana Pastor. A la hemeroteca me remito”, ha afirmado el ministro de Transportes, que ha presentado aquel silencio de su partido como una muestra de lo que hace la “gente decente”.

Según Puente, el PSOE le hizo a Pastor una comparecencia “de guante blanco“, que es “lo que hace la gente decente cuando hay un accidente que involucra a 80 vidas humanas”: “Respetar las vidas humanas y no utilizarlas para hacer carnaza política“.

El ministro se ha erigido en parte de esa “gente decente”. Su mérito, ha venido a decir, es haber dado la cara tras los accidentes. Según él, Pastor nunca lo hizo: “Esto que he hecho yo no lo hizo ni una vez. Ni una. Yo, lo primero, salir a dar explicaciones”.

Puente ha reprochado además a Pastor que su única comparecencia parlamentaria fuera en la Comisión de Fomento, “ni siquiera en el Pleno”.

Es cierto que el PSOE no pidió la dimisión de Pastor. En 2013, los socialistas se limitaron a reclamar explicaciones en el Congreso: la ministra compareció el 9 de agosto de 2013 a petición del Grupo Socialista y del Grupo Mixto, y los socialistas no fueron más allá.

Lo que el ministro no ha contado es por qué su partido renunció entonces a pedir la dimisión de la ministra del PP.

Porque tras ese “guante blanco” que ha reivindicado Puente había un nombre y apellido: José Blanco.

La línea en la que descarriló el Alvia es obra de un Gobierno socialista. El tramo Orense-Santiago se diseñó y se puso en marcha con Blanco como ministro de Fomento de José Luis Rodríguez Zapatero.

Durante su mandato, se modificó el proyecto original y se suprimió el ERTMS en los últimos kilómetros antes de llegar a Santiago. Es el sistema europeo que vigila la velocidad del tren en todo momento y lo frena automáticamente si el maquinista se excede.

En ese tramo solo quedaba el ASFA, un sistema más antiguo que únicamente actúa en puntos concretos de la vía, mediante balizas. Y en la curva de Angrois no había ninguna que controlara la velocidad.

El Alvia entró a 179 kilómetros por hora en una curva limitada a 80.

Once años después del accidente, en 2024, la juez de lo Penal número 2 de Santiago lo dejó por escrito en su sentencia: “No había ningún sistema de protección continuo, como el ERTMS, que controlase la velocidad del tren porque había sido suprimido en ese punto”.

“Pacto de la curva”

Blanco inauguró el tramo el 10 de diciembre de 2011, después de que el PSOE perdiera las elecciones y con el Gobierno en funciones.

Tres días antes, Adif había certificado que la línea reunía las condiciones de seguridad para su explotación.

Según la sentencia, esa certificación es la que permitió que el Ministerio de Fomento, entonces de Blanco, autorizase su puesta en servicio.

Y se firmó, da por probado la juez, pese a que el análisis preliminar de riesgos de la UTE adjudicataria ya había identificado el riesgo de descarrilamiento.

La firma fue de Andrés Cortabitarte, exdirector de Seguridad en la Circulación de Adif. La juez le condenó junto al maquinista, aunque la Audiencia de La Coruña le absolvió después.

Blanco, por su parte, negó en la comisión de investigación del Congreso haber autorizado la puesta en servicio. Sostuvo que él solo inauguró la línea.

La Plataforma de Víctimas del Alvia 04155 sostiene que hubo prisa electoral por inaugurar la línea.

Y ha puesto nombre a lo que ocurrió después del accidente: el Pacto de la curva, en referencia a la curva de A Grandeira, en Angrois, donde descarriló el tren.

Un acuerdo tácito, a su juicio, entre el PSOE de Alfredo Pérez Rubalcaba y el PP de Mariano Rajoy para no remover el accidente y cargar toda la culpa sobre el maquinista.

Así, ninguno de los dos gobiernos implicados tendría que responder.

El PSOE solo cambió de posición con Pedro Sánchez al frente del partido.

Los socialistas impulsaron entonces una comisión de investigación en el Congreso para que dieran explicaciones a la vez Blanco y Pastor. Se constituyó siete meses después de que el pleno la aprobara.

“Una hipótesis”

En la rueda de prensa de este viernes le han preguntado a Puente si su postura ante estos accidentes sería distinta si estuviera en la oposición.

Puente ha respondido que no sabe lo que habría hecho, porque eso es “una hipótesis”. Y ha añadido: “Ni yo soy lo mismo en el Gobierno ni mi partido ha sido igual en la oposición“.

Es decir, que el PSOE, según Puente, ha actuado mejor que el PP en los dos papeles, tanto en el Gobierno como en la oposición.

En el Gobierno, porque él ha dado explicaciones tras los accidentes y Pastor, según su versión, no lo hizo. Y en la oposición, porque su partido no pidió la dimisión de la ministra en 2013, mientras que el PP sí pide ahora la suya.

Source – Elespanol