Juan Eslava Galán, escritor: “Lo que pasó en España no fue una transición, fue una transacción”

Ya son catorce los libros que ha publicado el historiador Juan Eslava Galán en su serie ‘Para escépticos’, en los que trata de alcanzar lo que él mismo reconoce que es una tarea prácticamente imposible: “Ser neutral, evitar ser tendenciosos”.

En ello sigue con su nueva publicación, La guerra fría contada para escépticos. Un momento más que acertado para explorar este periodo, con un mundo rendido a una polarización que a menudo se equipara con la que se vivió tras la Segunda Guerra Mundial y hasta la extinción de la URSS.

Algo que tiene sentido, si se escucha al reconocido ensayista. Durante la presentación del libro que se ha celebrado en el madrileño Café Comercial, sostiene que la Guerra Fría, esa que dividió al mundo en dos grandes bloques, no terminó con la caída del Muro de Berlín en 1989. Todavía vivimos, en cambio, “en una prolongación de aquel modelo geopolítico que creíamos enterrado”.

Todo ello no quiere decir, eso sí, que no se avecinen vientos de cambio: “Estamos viviendo una época que se parece mucho a la decadencia del Imperio Romano, solo que aquella duró tres siglos y la nuestra se está desarrollando en tan solo 50 años. Lo que se configura para el futuro es que habrá varias grandes potencias y desde luego la primera será China“.

Estamos, por tanto, en un tablero geopolítico en el que el papel de los jugadores cambia, pero el juego sigue siendo, en el fondo, el mismo. “Lo único que sabemos es que en todas las potencias con relevancia internacional ha triunfado el capitalismo. Y no solo el capitalismo, sino que les va mejor a las naciones que tienen gobiernos menos democráticos, porque no tienen que cultivar el voto del pueblo”.

Cubierta de 'La Guerra Fría contada para escépticos'.

Cubierta de ‘La Guerra Fría contada para escépticos’. Juan Eslava Galán

Para el escritor, Premio Planeta en 1987 con En busca del unicornio, nos acercamos a un futuro en el que “se prefigura un control orwelliano, con un Gran Hermano siempre vigilante. Soy todo un optimista…”, bromea.

Preguntado sobre las posibles y finalmente fallidas injerencias estadounidenses en Brasil durante las elecciones que recientemente han dado como ganador a Lula da Silva y el retorno a esta metodología tan habitual en la Guerra Fría durante la presidencia de Trump, Eslava Galán arguye: “Rusia sigue siendo la que más trata de alterar la política de terceros países. Al fin y al cabo, los Estados Unidos ya tienen ganados a los países democráticos occidentales, en ese juego, en esas injerencias que por ejemplo estamos viendo relacionadas con los disturbios en capitales europeas, la que más tiene que ganar es Rusia”.

Y dentro de ello, ¿qué papel juega España? Eslava Galán responde con una verdad incómoda: “España es desde el año 53 un satélite de los Estados Unidos y lo seguimos siendo. De vez en cuando hemos intentado recortar un poco los privilegios que tenían por las bases, pero en el fondo seguimos igual. Ahora ya nos hemos separado algo, nos reforzamos con la Unión Europea, pero seguimos siendo parte de ese universo occidental en el que estábamos inscritos“.

Dentro de esto, claro, hay un gran ‘pero’ llamado Marruecos: “En cualquier conflicto, Estados Unidos se va a poner siempre al lado de Marruecos. Incluso en un conflicto con España”.

Para defender esta afirmación, acude a un episodio sucedido en los años 50: “Cuando tuvimos la famosa guerra de Ifni en el año 57, Estados Unidos nos prohibió utilizar el armamento que nos habían vendido que procedía de la guerra de Corea”.

El escritor, de hecho, pronostica un futuro muy poco halagüeño para las dos ciudades españolas ubicadas en África: “El porvenir de Ceuta y de Melilla probablemente pasará porque dentro de un tiempo se inventen un tipo de cosoberanía. Eso hará que aumente progresivamente la población musulmana, reduciéndose la cristiana y española. Al final, sin darnos cuenta, habrán tomado esas dos plazas“, se lamenta.

El autor de La Guerra Fría contada para escépticos ha reflexionado también sobre la salud democrática de nuestro país: “Los españoles tenemos un defecto: hemos llegado tarde a la democracia, muy tarde. Encima, cuando murió Franco y aceptamos ser un país democrático y liberal, la transición se hizo muy mal. Aquello no fue una transición, fue una transacción… y de aquellos polvos vienen estos lodos”.

“Seguimos siendo una democracia absolutamente imperfecta. La única solución sería que de pronto los políticos, tanto de izquierdas como de derechas, cobraran cierta vergüenza que no tienen y dijeran: ‘Vamos a reformar esto'”, defiende.

Para el final del encuentro, Eslava Galán ha reservado un consejo para los jóvenes desencantados con la democracia en vistas a las próximas elecciones: “Tienen que informarse. En España vivimos de espaldas a la política. Además, hay que luchar contra esta tendencia tan española de votar por tradición. La gente tiende a votar a la derecha sin mirar lo que propone la derecha o a la izquierda sin mirar lo que propone la izquierda. Pero si los de un lado te han decepcionado… ¿Por qué no mirar lo que te ofrecen en el otro?”.

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Source – Elespanol