Jérémy Mathieu: “Sufrí una depresión, no hay que ocultarlo. Mi esposa estaba ahí para ayudar y yo no sabía qué hacer”

Jérémy Mathieu, exdefensa del Valencia y del FC Barcelona, llevaba seis años alejado del fútbol profesional. Sin embargo, su nombre volvió al primer plano mediático por una fotografía viral trabajando de dependiente en Intersport.

Para muchos, la imagen del campeón de Europa en 2015 atendiendo al público resultó incomprensible. Pero detrás del uniforme deportivo se esconde una dura batalla personal tras colgar las botas.

El adiós al fútbol de Mathieu no fue voluntario. En 2020, mientras militaba en el Sporting de Portugal, sufrió una grave lesión de ligamento cruzado que precipitó su retirada a los 36 años.

En una entrevista a So Foot, el francés confesó el impacto psicológico de este inesperado desenlace: “Pensaba todavía jugar dos años, así que mentalmente me costó aceptar la situación”.

Tras operarse, cayó en un pozo: “Estuve en un momento muy oscuro durante cuatro años. Por suerte, mi esposa estuvo ahí para ayudarme a superarlo. Ya no sabía qué hacer. Estaba completamente perdido”, confiesa, asumiendo su diagnóstico: “Sufrí una depresión, no hay que ocultarlo“.

Su aislamiento fue total. “Me quedaba en casa 24 horas al día. Salía de vez en cuando, pero nunca por mucho tiempo. Me quedaba en el sofá, frente al televisor, con el móvil. Ya ni siquiera me interesaba el fútbol. Daba vueltas en círculos: me levantaba del sofá, daba una vuelta por la casa y suspiraba”, relata.

Mathieu evitó la ayuda psicológica y se apoyó en su núcleo familiar. “No, y no me arrepiento. Intenté salir adelante con mi mujer y mis hijos. Al final funcionó”, sostiene.

El antídoto a su encierro llegó al emplearse en Intersport, transformando su dinámica y la de su hogar. No buscaba dinero, sino reconectar socialmente. “Fue entonces cuando tuve el punto de inflexión que me permitió salir de ese periodo difícil. Este trabajo me ayudó a recuperar fuerzas, reconstruir mi vida social y volver a vivir”, explica.

A pesar de su mejoría, tuvo que lidiar con la crueldad de las redes y el esnobismo de ciertos clientes. “La mayoría de esta gente está detrás de sus ordenadores. No conocen mi vida ni lo que he pasado. Solo ven el dinero. Muchos escribieron que estaba arruinado”, lamenta.

Las faltas de respeto llegaron a ser presenciales: “Otros me preguntaban directamente qué coño hacía yo ahí y si todavía tenía dinero. Tenía ganas de responderles: ¡Pero vete a la mierda!”.

Frente a los persistentes rumores, Mathieu se muestra tajante sobre su bienestar mental: “No estoy en la calle. Solo necesitaba recuperar una vida social para salir adelante”.

Source – El Español – Deportes