Cuatro años de cola para comprar máquinas de chips: la fiebre de la IA desborda al gigante europeo ASML

No hay máquinas de chips para surtir a tanto centro de datos. ASML, el gigante europeo que diseña y produce los complejos sistemas de litografía ultravioleta extrema que producen los chips de inteligencia artificial avanzada, ha anunciado que no podrá cubrir la demanda durante 2027 y 2028. El fabricante, con sede en países bajos y único proveedor en el mundo de este tipo de máquinas, ya está negociando entregas para finales de la década.
“Muchas de nuestras conversaciones con nuestros clientes ahora están cambiando, de hecho, más allá de 2027”, ha explicado el director ejecutivo de la compañía, Christophe Fouquet. El directivo ha detallado que la empresa registra “mucha recepción de pedidos para 2028”, pero también “un gran interés en realizar pedidos ya para 2029 y, a veces, incluso para 2030”.
La compañía había anunciado en julio un plan para incrementar un 30% su capacidad en 2027 y otro 30% adicional en 2028. Pero no será suficiente. Las previsiones iniciales se han quedado cortas ante la enorme demanda de sus máquinas, indispensables para fabricar los chips que nutren la nueva generación de centros de datos que se construye por todo el mundo. Fouquet ha confirmado que ASML está “investigando formas de aumentar la capacidad para 2028 más allá del incremento del 30% comunicado previamente”, con el objetivo de evitar que el cuello de botella frene a la industria.
Entre los clientes directos de la firma holandesa figuran TSMC, la multinacional taiwanesa que fabrica el 90% de los chips avanzados de IA del mundo, como los de Nvidia. Pero también las coreanas Samsung y SK Hynix, las estadounidenses Intel o Micron, así como nuevos actores como el proyecto Terafab de Elon Musk. Según ha detallado ASML, estos fabricantes están acelerando sus planes de expansión ante la voracidad inversora en centros de datos, lo que ha llevado al límite su cadena de producción.
Los sistemas de litografía extrema que produce la compañía con sede en Veldhoven, una población de Países Bajos de poco más de 30.000 habitantes, son una de las obras de ingeniería más avanzadas de la historia de la humanidad. Utilizan luz ultravioleta para para proyectar los patrones de los circuitos de los chips con precisión nanométrica, miles de veces más pequeña que un pelo humano. Un equipo de más de 200 ingenieros tarda unos seis meses en montarlas en su fábrica de destino.
Esta demanda desbocada está haciendo explotar los resultados del grupo. ASML cerró el tercer trimestre de 2026 con unas ventas netas de 11.700 millones de euros, un 55% más interanual, y un beneficio neto de 4.960 millones, ha comunicado este miércoles. La cifra incluye un impacto positivo de 500 millones procedente de la revalorización de su participación en la compañía francesa de IA Mistral, de la que ASML posee un 11%.
La empresa neerlandesa ha elevado su pronóstico de facturación para este año a entre 44.000 y 45.000 millones de euros. Para el cuarto trimestre calcula unos ingresos de entre 14.200 y 15.200 millones, superando las estimaciones de los analistas.
Para intentar reducir el tiempo de espera, ASML inició el mes pasado los trabajos para ampliar sus instalaciones en Eindhoven. No obstante, dada la complejidad técnica de sus centros de trabajo, calcula que la primera fase del complejo no estará lista antes de 2029. Para paliar la situación, ha recomendado a los clientes que actualicen las máquinas que ya tienen instaladas en vez de sustituirlas por sistemas nuevos.
Source – Eldiario

