Buñuelos, panellets o pestiños: cómo preparar en casa los dulces típicos de Todos los Santos

Cada año, cuando el calendario marca el final de octubre y llega la festividad de Todos los Santos, en muchas casas españolas surge la misma pregunta: ¿compramos los dulces o nos ponemos el delantal?

La respuesta no es única, pero lo cierto es que las recetas tradicionales están al alcance de cualquiera que tenga un par de horas, ganas de ponerse frente a los fogones y unos cuantos ingredientes básicos.

A continuación repasamos las recetas más tradicionales para elaborarlos en casa sin complicaciones y con ingredientes sencillos:

Los buñuelos de viento

Buñuelos de viento tradicionales

Se les llama así porque estos dulces inicialmente están huecos en su interior, por lo que se pueden rellenar con distintas cremas al gusto, como la crema pastelera, el chocolate, o, incluso el dulce de leche.

Estos son los ingredientes para seis personas:

  • 250 mililitros de agua
  • 170 gramos de harina
  • 50 gramos de mantequilla
  • Cuatro huevos
  • Tres gramos de levadura química (opcional)
  • Una cucharadita de azúcar para la masa
  • Una pizca de sal
  • Aceite de girasol
  • Azúcar para rebozar los buñuelos

Comenzaremos mezclando en un cazo el agua, la mantequilla, la pizca de sal y el azúcar en un cazo. Lo llevaremos a ebullición a fuego medio hasta que la grasa se disuelva por completo.

Reduciremos entonces la intensidad del fuego e integraremos la harina (previamente tamizada junto con la levadura) de una sola vez. Removemos de forma continua con una paleta de madera hasta obtener una masa completamente homogénea que se desprenda fácilmente del cazo. Cocinaremos durante un minuto hasta evaporar el exceso de humedad.

Retiraremos la mezcla de la fuente de calor y la dejamos atemperar durante un rato. A continuación, agregaremos los huevos de uno en uno, asegurándonos de que cada pieza quede perfectamente incorporada antes de integrar la siguiente hasta conseguir una textura cremosa, firme y brillante.

Verteremos abundante aceite en una sartén honda y lo calentaremos a temperatura media, alrededor de 160-170 °C. Mantener una temperatura moderada es fundamental para que la masa gane volumen y se hinche por igual sin llegar a quemarse. Necesitaremos un par de cucharas pequeñas para moldear las porciones de masa, haciéndolas de un tamaño similar al de una nuez y las pasaremos al aceite caliente en tandas reducidas. Dejaremos que se doren y se volteen por sí solas en la sartén.

Finalmente, retiraremos los buñuelos con una espumadera, y quitaremos el exceso de grasa con papel absorbente. Ya secos los pasaremos por azúcar mientras conserven la temperatura.

Panellet, el dulce tradicional catalán

Panellets típicos recién hechos

El siguiente en la lista es el panellet, el dulce catalán por excelencia de estas fechas, aunque también se elabora en otras partes del país. De hecho, está reconocido como Especialidad Tradicional Garantizada (ETG).

Ingredientes para unas 55 unidades aproximadamente:

  • Un boniato de unos 300 gramos
  • 350 gramos de almendra molida
  • Dos huevos
  • 250 gramos de azúcar
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de coco rallado
  • 300 gramos de almendra, ya sea picada o laminada
  • Diez gramos de cacao en polvo

Trocearemos el boniato tras haberlo pelado y lo coceremos en un cazo con agua hasta que adquiera una textura tierna. Lo escurrimos por completo y lo machacaremos con un tenedor. Integraremos en un recipiente uno de los huevos (guardamos el segundo para pincelar), el azúcar y la almendra molida. Incorporaremos el puré de boniato y unimos los ingredientes hasta conseguir una mezcla uniforme.

Envolvemos la masa en film transparente y la llevaremos al frigorífico durante unas seis horas. Pasado ese tiempo, dividiremos la masa en tres porciones idénticas: a una de ellas le incorporamos el cacao, a la segunda el coco rallado y dejaremos la última al natural.

Elaboramos pequeñas esferas con cada variante y les daremos su rebozado característico: la de cacao en azúcar glas, la de coco en coco rallado y la de almendra natural en la almendra troceada.

Batimos el huevo reservado y pintaremos con él exclusivamente los panellets de almendra. Acomodaremos todas las piezas sobre una placa de horno con papel y las hornearemos a 180 °C (con el horno precalentado) durante unos 15 minutos, retirándolas cuando las de almendra empiecen a tomar color.

Dejaremos que se enfríen por completo. Además, se aconseja guardarlos en un recipiente hermético y dejarlos reposar de uno a dos días antes de consumirlos para notar más su increíble sabor.

Los pestiños andaluces

Bandeja de pestiños andaluces

El tercero dulce de Todos los Santos es el pestiño, un dulce de tradición andaluza que suele asociarse a la Semana Santa y la Navidad, pero que también tiene su hueco en estas fechas en muchas mesas.

Ingredientes para diez personas:

  • 250 gramos de harina de trigo
  • 70 mililitros de vino blanco
  • 70 mililitros de aceite de oliva virgen extra para la masa
  • La cáscara de un limón
  • Semillas de anís al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Miel
  • Azúcar para espolvorear

Calentamos el aceite en una sartén junto con la piel de limón. Cuando la cáscara se dore, la retiramos, apagamos el fuego e incorporamos las semillas. Dejamos que el aceite se temple por completo a temperatura ambiente.

Colocaremos la harina en un recipiente amplio y añadimos el vino blanco junto con el aceite aromatizado ya frío. Amasamos de manera constante hasta lograr una textura suave y homogénea que se despegue del bol. Lo cubriremos con un paño limpio y la dejamos reposar durante 30 minutos.

Extendemos la masa con ayuda de un rodillo hasta dejarla fina. La cortamos primero en tiras de unos cuatro centímetros de ancho y después en porciones cuadradas. Damos forma a los pestiños cruzando dos esquinas opuestas hacia el centro y sellándolas con una mínima gota de agua.

Calentamos aceite en una sartén y freímos los pestiños en pequeñas tandas, dándoles la vuelta para que alcancen un dorado uniforme. Los retiramos, los escurrimos sobre papel absorbente y, por último, los cubrimos con una mezcla ligera de miel templada con agua o bien los rebozamos en azúcar, según nuestra preferencia.

Al final, la decisión de hacerlos en casa o comprarlos depende más del tiempo y las ganas que de la dificultad. Ninguna de las recetas requiere técnicas de repostería avanzadas ni ingredientes difíciles de encontrar en cualquier supermercado. Son dulces de toda la vida, pensados para hacerse con calma en una tarde cualquiera, y el resultado bien merece el rato de cocina: la casa huele a horno y a azúcar, y la mesa de Todos los Santos queda completa con sabores de siempre.

Source – elDiario.es – ConsumoClaro