Bruselas da nuevos poderes a Frontex para vigilar las redes y acelerar las expulsiones tras la crisis de Ceuta

La agencia contará además con una nueva Fuerza de Reacción Rápida capaz de desplegarse en cualquier punto de la UE “en cuestión de horas” en situaciones de emergencia, aunque solo podrá hacerlo si el Gobierno del país afectado lo solicita.
La reforma incorpora las enseñanzas del ataque migratorio contra Ceuta, en el que el Gobierno de Pedro Sánchez ha asegurado que no tuvo ningún aviso previo de la avalancha que se preparaba. Pero solo en parte: Sánchez tardó además un mes en solicitar la intervención de Frontex y la reforma no permitirá a la UE imponer ningún despliegue en caso de descontrol en la frontera.
“Europa defenderá siempre la protección de sus fronteras. Europa decide quién entra en nuestra Unión y en qué circunstancias. Por eso proponemos hoy reforzar Frontex, para que pueda apoyar a los Estados miembros cuando y donde sea necesario, también en materia de retornos, con el mandato y las capacidades que exige esta nueva realidad”, ha afirmado la presidenta Von der Leyen.
“A partir de las lecciones aprendidas de la llegada repentina de migrantes irregulares a Ceuta en el verano de 2026, damos prioridad a la anticipación y la prevención de las crisis, así como a una respuesta rápida ante las emergencias”, explica la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión responsable de Soberanía Digital y Seguridad, la finlandesa Henna Virkkunen.
Bruselas propone aumentar gradualmente los efectivos de Frontex hasta alcanzar los 30.000 agentes, con un presupuesto de 11.800 millones de euros para el periodo 2028-2034. El refuerzo se apoyará en tres pilares. El primero será duplicar la plantilla propia de la agencia, hasta llegar a los 6.000 efectivos.
El segundo será crear una nueva Reserva Europea de Fronteras y Retornos, que contará con 17.000 agentes. Estos seguirán a disposición de los Estados miembros como guardias fronterizos nacionales, pero podrán ser desplegados por Frontex cuando sea necesario reforzar las fronteras exteriores. La agencia les proporcionará formación especializada.
El tercer pilar serán los 7.000 agentes que los Estados miembros ya tienen destinados en Frontex. El aumento de la plantilla propia y de la nueva reserva será gradual y se prolongará durante los dos próximos marcos financieros plurianuales, hasta 2041.
La Agencia contará además con una nueva Fuerza de Reacción Rápida, que se desplegará en la frontera exterior con muy poca antelación para ayudar a los Estados miembros a hacer frente rápidamente a cualquier crisis y emergencia en las fronteras exteriores. “Queremos que Frontex llegue en cuestión de horas, no en semanas como ocurre ahora”, ha dicho el comisario de Migración, Magnus Brunner.
Bruselas propone asimismo crear dentro de Frontex un centro de seguimiento y respuesta en línea que vigilará las redes sociales de acceso público para detectar acontecimientos relevantes para la gestión de las fronteras exteriores y apoyar la respuesta a contenidos ilegales relacionados con riesgos para la seguridad fronteriza.
Frontex asumirá también un papel más activo en la coordinación de las expulsiones en toda la UE. Para ello contará con un centro específico que recopilará información operativa y coordinará las actuaciones a lo largo de todo el proceso, desde la identificación de los migrantes y el asesoramiento para el retorno voluntario hasta las operaciones de expulsión y la asistencia para la reintegración.
La agencia podrá además ayudar a organizar y ejecutar operaciones de retorno de migrantes de un tercer país a otro, es decir, expulsiones entre países no pertenecientes a la UE. Estas operaciones requerirán un acuerdo con los países implicados y deberán respetar los derechos fundamentales y las normas internacionales.
“Frontex ya hace mucho y presta un apoyo considerable a los Estados miembros en materia de retornos. El año pasado llevó a cabo cerca de 64.000 retornos, fletó más de 220 vuelos y ayudó a casi 20.000 personas en su reintegración”, ha destacado el comisario de Interior.
“Pero, por supuesto, especialmente en materia de retornos, podemos y debemos hacerlo mejor para devolver a sus países a quienes no tienen derecho a permanecer en la Unión Europea. Por eso proponemos hoy convertir a Frontex en el actor central de la UE en materia de retornos”.
“Frontex se encargará de prestar apoyo en todo lo relacionado con los retornos, de la A a la Z: desde la planificación estratégica hasta la organización de retornos más eficientes en términos de costes y la asistencia para la reintegración”, explica Brunner.
En paralelo, la Comisión ha planteado un nuevo reglamento para digitalizar los procedimientos de retorno, readmisión y reintegración en toda la UE. El objetivo es modernizar la tramitación de los expedientes, simplificar y acelerar los procedimientos administrativos, reducir la carga burocrática y mejorar la recogida y el intercambio de datos.
Ambas propuestas deberán ser negociadas y aprobadas por los Estados miembros y el Parlamento Europeo antes de entrar en vigor.
Source – Elespanol


