El régimen cubano detiene a Camila Acosta, corresponsal de ABC en La Habana
La periodista Camila Acosta ha sido detenida este martes por el régimen cubano. La redactora, que trabaja para el medio CubaNet y para el diario ABC como corresponsal en la isla, ha sido arrestada por la Seguridad del Estado en plena calle … y bajo la mirada de varios vecinos hace alrededor de tres horas. Su marido, el escritor y ex preso político Ángel Santiesteban, ha confirmado a este periódico que se dirigía con su gata al veterinario cuando fue «secuestrada». Se desconoce el paradero de la periodista. Su familia ha pasado por varias comisarías y, aseguran, no la localizan en ninguna.
Santiesteban cuenta que las fuerzas de seguridad la esperaban en la esquina de su calle para llevársela. Los vecinos, según relata el escritor aprovechando los escasos momentos de conexión, fueron quienes le avisaron y dieron la voz de alarma de lo que había ocurrido. El medio CubaNet amplía que varios viandantes trataron de manifestar su oposición cuando observaron que trataban de llevársela, pero su insistencia fue en vano. «Dijeron que Camila era una persona decente pero le respondieron que por culpa de ella habían golpeado al familiar de un revolucionario. No sabemos de qué la están acusando», añadió su marido, en declaraciones a dicho medio.
Su detención coincide con la de otro colaborador de CubaNet, Adelth Bonne, al que las fuerzas del régimen arrestaron el lunes. Según informa el medio, el redactor fue liberado pocas horas después, pero le confiscaron el equipo de trabajo y le pusieron una multa. Además, otro periodista cubano permanece en prisión preventiva en una cárcel de la ciudad de Camagüey. Se trata, según informa el mismo diario, de Henry Constantín Ferreiro, director de ‘La Hora de Cuba’, quien lleva más de un mes arrestado, desde el 16 de septiembre. Se enfrenta a una acusación de «desobediencia».
No es la primera vez que Acosta es detenida. También ocurrió en 2021. Entonces, estuvo cuatro días retenida para después ser liberada bajo arresto domiciliario. Aquel año, se mostraba eufórica tras ser liberada después de 96 horas privada de libertad. Antes de salir de la cárcel, le habían informado de que continuaría sin poder salir de su vivienda, solo para hacer acopio de lo que necesitase para su día a día. Acercarse a un aeropuerto, le dijeron también, «se entendería como una salida ilegal del país».
Entonces, su detención propició una oleada de solidaridad y fueron muchos quienes pidieron su liberación. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España también estuvo al tanto y el ministro, José Manuel Albares, se encargó personalmente de una parte de las gestiones con las autoridades cubanas.
En Cuba, la Constitución dicta que los medios de comunicación son propiedad del Estado y, desde hace alrededor de cinco años, la represión a los periodistas ha ido en aumento. Los medios están estrechamente vigilados con el Estado. La semana pasada, Acosta ya vivió un momento tenso cuando se topó con un agente vestido de paisano a las puertas de su casa tras una bronca sesión en la ONU.
No es la primera detención
Estas detenciones ocurren, sobre todo, cuando el país enfrenta momentos de vulnerabilidad o fechas importantes. En 2021, fueron las protestas en La Habana, que ella grababa, el desencadenante que provocó que el régimen la arrestara. Las mismas manifestaciones se habían registrado también en otras ciudades del país, y se llevaban a cabo por la profunda crisis que sufre Cuba desde hace años. Según el régimen, la intención de Acosta era instigar las protestas y por eso estaba grabando lo que ocurría. Su padre informó entonces de que querían procesarla por delitos de «desacato» y «desorden público».
Igual que no es la primera vez que ocurren detenciones a periodistas en Cuba, tampoco es novedad que un vídeo o imagen difundida de un momento crítico se convierta en la semilla que provoca una condena. Hace apenas un mes, Acosta entrevistó para este periódico a la ‘influencer’ Anna Bensi que, junto a su madre, fueron declaradas culpables por grabar un vídeo a un agente de la Policía. Las acusaron de cometer «actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos».
Entre los reportajes que la periodista ha publicado en el medio se encuentra también el regreso de los aguadores a Cuba. Es una muestra de la precariedad en la que está sumida la isla. Como relata la periodista, este nuevo mercado surgió «en medio de una de las peores crisis de abastecimiento de las últimas décadas». Los apagones condicionan la vida de los cubanos y, además, los cortes de electricidad están cada vez más ligados al agua debido a las dificultades en los sistemas de bombeo, como relata Acosta. Una situación que afecta también a la higiene básica.
Source – ABC News



