La pérdida de ‘oficio’ de la plantilla de Adif en datos: los trabajadores con menos de 10 años de la empresa pasan de ser el 15% del total a más del 50% en cinco años
La falta de experiencia del personal de Adif en los centros de control ha sido uno de los puntos que han quedado señalados tras la tragedia de Urda. El gestor de la red ferroviaria ha pasado de ser una de las empresas más envejecidas de España a acometer una renovación acelerada desde 2021 que ha levantado cuestiones sobre la pérdida de oficio en algunas posiciones y la capacidad de conseguir que se transmita el conocimiento de años de operación de generación en generación.
Un análisis realizado por EL MUNDO en base a las ofertas de empleo y los informes anuales y de gestión publicados en los últimos seis años por el gestor de la infraestructura ferroviaria evidencia cómo la renovación de plantilla en Adif ha llegado en un momento en que la pérdida del personal con experiencia es muy acentuada y ha alterado el equilibrio de la plantilla. Ahora, el colectivo con menos experiencia supone más del 50% del personal total de la empresa pública, algo que no ocurría anteriormente.
Para saber más
En 2021, en plena recuperación postpandemia y con la compañía señalada como una de las principales canalizadoras de fondos Next Generation, Adif lanzó un plan de relevo generacional por el que buscaba incorporar a 6.000 profesionales en cinco años, un objetivo que cumplirá este 2026.
En el momento del lanzamiento del plan, el informe de gestión del grupo refleja que la plantilla de 11.866 personas contaba con 6.130 trabajadores con más de 35 años de experiencia, por lo tanto cercanos a la jubilación. Si se amplía el foco para incluir a los trabajadores con más de 28 años en la empresa, la suma alcanzaba los 8.935 empleados, el 75% del total. Por el contrario, el grupo con menos experiencia que recoge el informe, menos de 11 años en nómina, estaba formado por 1.941 profesionales, apenas un 15% del total.
Desde entonces, la situación ha dado un giro de prácticamente 180 grados. Año a año, Adif ha ido perdiendo del orden de 500 profesionales en el mayor nivel de experiencia por las jubilaciones, mientras que el ritmo contratador no ha parado con 5.800 plazas nuevas para personal técnico que ha salido a concurso en los últimos cinco años y a los que se deberían sumar 1.079 empleados en la OEP de 2026.
Así, la empresa presidida por Luis Pedro Marco ha pasado a tener 13.722 empleados, casi 2.000 más que en 2019, antes de la pandemia, pero de ellos, 7.383 cuentan con menos de 10 años en la empresa, y la inmensa mayoría, a raíz de las convocatorias de empleo que se han ido lanzando, menos de cinco años. En este caso, la mayoría de trabajadores que se han sumado han sido precisamente los que ejercen como controladores, ya que en los últimos seis años se han convocado más de 2.500 plazas de la categoría “factor de circulación de entrada”.
Por el contrario, el núcleo de los veteranos ha perdido más de 4.210 trabajadores y pasado a suponer un tercio de la plantilla, una cifra que caerá en picado los próximos años y que además se topa con que no hay apenas empleados con una antigüedad por encima de los 20 años para tomar un relevo de esas dimensiones, por lo que la tendencia parece condenada a acelerarse.
En sus informes, la propia Adif hace referencia a que el principal factor que explica la creciente rotación de personal son estos procesos de reemplazo generacional, que, para facilitar la transición, van acompañados en ocasiones de jubilaciones parciales acompañadas de contratos de relevo. De hecho, según el informe de 2025, hay 1.435 personas en situación de jubilación parcial, más del 10% del total de la plantilla. El pico de rotación se alcanzó en 2022, cuando se renovó el 13% de la plantilla, mientras que en los últimos ejercicios el pico se ha mantenido entre el 6% y el 7%.
Relevo en la cúpula
El otro elemento donde se ha producido una importante rotación es en la cúpula de Adif, una renovación especialmente intensa coincidiendo con el desembarco de Óscar Puente en el Ministerio de Transporte.
La tasa de rotación de directivos nunca había superado el 4% en los años anteriores de Gobierno de Pedro Sánchez. Y eso que había nombrado a tres presidentes de la empresa en cinco años. El último, Ángel Contreras, fue encumbrado por Óscar Puente, pero no duró ni un año al destaparse los primeros casos de corrupción en la empresa pública y descubrirse que este se había reunido con Koldo. En ese momento, tomó posesión del cargo el titular actual, Luis Pedro Marco.
Contreras fue uno de los directivos cesados en 2024, año en que, al tiempo que se incorporaban varios perfiles políticos a la compañía en detrimento de técnicos, se registró el mayor índice de rotación en la dirección, con el 5,83% en 2024, un porcentaje que apenas remitió en 2025, donde se volvió a superar el 5%, una cifra que arrojaría la salida de unos 90 directivos, entre ceses salidas voluntarias y jubilaciones.
Source – Actualidad Económica // elmundo






