Los maquinistas exigen impedir circular a marcha normal cuando falle el sistema LZB tras el accidente de Urda
El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) exige medidas de seguridad para evitar que un accidente como el de Urda pueda volver a suceder. La principal y más «urgente», que se impida poder reanudar la marcha normal cuando haya dos trenes en … el mismo cantón en caso de caída del sistema LZB.
Los maquinistas han hecho la solicitud ante Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para «clarificar y modificar la norma que regula el LZB y aquellos aspectos similares que comparte con el ERTMS. Estas medidas que solicitamos adoptar se basan en impedir que se pueda reanudar la marcha con marcha normal en aquellas situaciones en las que sea susceptible que pueda haber más de un tren en el mismo cantón de BSL cuando deja de funcionar el ERTMS o el LZB».
El Semaf incide en que continuarán colaborando con la investigación en marcha «con el objetivo de que no se vuelvan a repetir sucesos como los que recientemente han tenido lugar». Y, a su juicio, resulta clave adaptar la normativa y protocolos para que desde los centros de control de Adif no se pueda dar vía libre a reanudar con marcha normal en determinadas circunstancias.
En el accidente que ocurrió hace escasos días en la línea Madrid-Sevilla a la altura de Urda (Toledo), el origen primigenio del problema ha estado en la caída del sistema de seguridad LZB. Una vez este sistema se cae, en este caso por el fallo de tres ordenadores y un módulo de transmisión, entran en juego los sistemas BSL de señales laterales y el de frenado automático convencional ASFA, y la alta velocidad pasa a operar como la red convencional.
En este caso, tanto el tren AVE de Renfe como el de Iryo, con el cambio de sistema tras fallar el LZB, cayeron en el mismo cantón, es decir, en el mismo segmento de vía. Eso generó un problema de por sí ya que el tren de Renfe no tenía por delante un cambio de cantón que, en caso de aproximarse a otro convoy, le hiciera parar ante un semáforo rojo bajo los sistemas BSL y ASFA; si hubiera habido un cambio de cantón con el semáforo en rojo, se habrían activo estos sistemas alternativos y, en caso de rebasarlo, se habría detenido el tren. Pero estaban los dos en el mismo segmento.
El control de Adif optó por autorizar al AVE a reanudar la marcha con normalidad, pudiendo alcanzar velocidades de hasta 200 kilómetros/hora, cuando en teoría tendría que haberlo hecho con marcha a la vista. También se dio la autorización al Iryo, que no pudo arrancar, y al mismo tiempo se puso en verde el semáforo para la circulación en el mismo cantón en el que estaban ambos; las dudas en este caso radican en por qué el Iryo no pudo arrancar y por qué en el control no advirtieron de que un tren se estaba aproximando a otro a mucha velocidad. Lo que reclaman ahora los maquinistas es que esa orden de circulación normal no se pueda dar cuando haya dos convoyes en el mismo cantón, como en este caso. En su defecto, se tendría que autorizar la circulación a la vista, limitada a un máximo de 40 kilómetros por hora que permite frenar el tren en caso de encontrarse por delante algún obstáculo en la vía.
Source – ABC News



