La diplomacia intenta desactivar la amenaza de otra guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán
La incertidumbre política tras los comicios en Israel coincide con un nuevo momento decisivo en la crisis con Irán. Mientras Benjamin Netanyahu busca aliados para mantenerse en el poder, Estados Unidos no descarta una ofensiva militar contra Teherán después de sus elecciones legislativas … del próximo martes, 3 de noviembre. Netanyahu y Donald Trump parecen dispuestos a «terminar el trabajo» en la república islámica y la diplomacia trabaja contra el reloj para evitar una nueva guerra que se plantea «breve y de gran intensidad», según ‘The Wall Street Journal’. A pesar de perder la mayoría en el Parlamento israelí, Netanyahu conserva como primer ministro en funciones las competencias necesarias para ordenar operaciones militares.
Al mismo tiempo que el Likud acusa a Qatar de financiar una supuesta injerencia en las elecciones para favorecer a los partidos árabes, Qatar es el principal mediador entre Washington y Teherán. Una delegación catarí encabezada por el principal asesor del primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman al Thani, viajó a la capital iraní.
La visita de los enviados de Doha se produjo 24 horas después de que se conociera que el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, había enviado una carta el pasado fin de semana a Mohsen Rezaei, responsable del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní. Medios como ‘The Wall Street Journal’ o ‘The New York Times’ aseguraron que la carta se centraba en «establecer un nuevo marco» para las negociaciones y no en condiciones concretas impuestas por Trump. Los cataríes fueron los responsables de entregar la misiva a Rezaei y esta última visita podría haber sido para recibir la respuesta de la república islámica.
Teherán confirmó la recepción de la carta de Vance, pero los medios oficiales destacaron que se mantienen las condiciones para negociar. «La política del palo y la zanahoria no tiene ningún efecto sobre Irán», advirtió el presidente del Parlamento, Mohamed Ghalibaf. El régimen de los ayatolás exige el fin del bloqueo naval, el levantamiento de las sanciones petroleras y garantías antes de abordar las cuestiones nucleares.
Vance fue la persona elegida por Trump para representar al país en la cumbre de Islamabad en abril. Entonces pasó 21 horas seguidas negociando con los iraníes, pero no pudo cerrar un acuerdo. Seis meses después, la sensación es que vuelve a ser el encargado de la Casa Blanca para tender puentes con Teherán en un momento muy delicado. En lugar de dirigirse a Mohamed Galibaf, presidente del Parlamento y jefe negociador en el encuentro de Pakistán, o Abás Araghchi, ministro de Exteriores, Vance se dirigió a Rezaei, una figura vinculada a la Guardia Revolucionaria, el cuerpo paramilitar que está en la primera línea de defensa del país. El portal ‘Axios’ informó además de que «mantiene comunicación directa con el líder supremo, Mojtaba Jamenei», un líder que permanece en paradero desconocido desde su nombramiento por motivos de seguridad, y del que se sospecha que está gravemente herido o mutilado.
Inmerso en plena campaña, Trump afirmó en una entrevista a una radio de Kansas City que la guerra «va a terminar pronto», pero no ofreció más detalles y sus mensajes son tan contradictorios que no generan confianza. Además de Qatar, Pakistán, Turquía y Arabia Saudí presionan para lograr un avance diplomático ante las expectativas de una importante escalada militar después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, pero la única voz a la que ha atendido Trump en este tema ha sido la de Netanyahu. Fueron de la mano en el ataque sorpresa lanzado en febrero, en mitad de la negociación nuclear con los iraníes, y podrían repetirlo tras los comicios en Israel y Estados Unidos.
Ataques en Ormuz
Desde el estallido de la guerra, Ormuz se ha convertido en un campo de batalla con un impacto global. El estrecho por el que circulaba una quinta parte de petróleo que se consumía en el mundo es ahora un arma de presión por parte de ambos lados y los países del Golfo son las primeras víctimas. En las últimas 24 horas, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que había detenido a dos petroleros que navegaban por «rutas no autorizadas». Además, informó que un superpetrolero se había incendiado tras chocar contra una mina y que había destruido «una embarcación no tripulada enemiga» al este de Ormuz.
Source – ABC News


