Julianne Moore, gran pareja de baile para el día de Brad Pitt

Oti Rodríguez Marchante

23/09/2026

Actualizado a las 15:29h.

Aunque San Sebastián no tenía más ojos que para Brad Pitt, que llegó con la película de David Ayer ‘En el corazón de la bestia’, le salió una voz respondona, la de Julianne Moore, que hace en ‘El debut’ el mejor papel de su larga y brillante carrera. La película la ha dirigido Jesse Eisenberg, el actor que hizo de Mark Zuckerberg en ‘La Red Social’ y de Woody Allen en ‘Café Society’ y que ya ha firmado antes dos películas, viene a la competición del festival con ‘El debut’ y con la virtud de llegar a tiempo para subirle un poco su interés.

Lo mejor de ‘El debut’ no es solo Julianne Moore, sino también Paul Giamatti y la historia que se le ocurre a Eisenberg para meternos al teatro, al musical, a la poderosa influencia del director de obra y a la magnífica tarea de conversión de un don nadie (en este caso doña nadie) en un prodigio escénico. Y además de ir muy lejos en su captación del espíritu de la puesta en escena y el milagro de la interpretación, es enormemente divertida, sensible y emocionante.

Pero la magia la pone Julianne Moore y el mago es Paul Giamatti; tienen muchos momentos grandes, incluso grandiosos, pero hay uno de frente a frente entre ellos y buscando el personaje de la obra que es impresionante, de esos que el público de la sala no puede dejar de aplaudir. La conversión, progreso e interiorización que hace Julianne Moore con el modesto personaje de Mona Friedman, una mujer invisible en casa, entre su familia y en su vida social, es fabulosa, y muy divertida; y Paul Giamatti le pone unas tonalidades y unas apostillas humanas y desalmadas al suyo que probablemente no estaban ni siquiera previstas en el guion. Dos genios en la lámpara de Eisenberg.

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  • Fernando Muñoz

No es una de esas películas a los que los festivales les gusta premiar, es demasiado abierta, clara, entretenida, está bien escrita y filmada, tiene su punto justo de profundidad y de cercanía con los que miran y está interpretada por actores que respiran profesionalidad y transmiten sentimientos. No es fácil que tales cosas le sirvan para el asunto de los premios, pero, francamente, Julianne Moore no es que esté de Concha, es que está de Oscar.

Títulos agotadores

Como también está de premio gordo Brad Pitt, aunque ‘En el corazón de la bestia’ llega aquí fuera de la competición, pero su trabajo en esta película es hercúleo y a destajo, pues prácticamente no hay un solo plano en ella en el que no salga y, en la mayoría, ‘comiéndose’ un sufrimiento extremo (recuerda un poco al DiCaprio de ‘El renacido’). Ni idea de lo que cobra Brad Pitt, probablemente una enormidad, pero en este caso uno diría que incluso ha sido poco.

‘En el corazón de la bestia’ es la historia de un exmilitar y su perro de combate, Odín, por tierras de Alaska y atrapados en una aventura terrible por sobrevivir. Además de la aventura en sí y la cantidad de impedimentos que la naturaleza pone a su paso para que no salga de ella, la película se concentra con mucho calor en la relación de ese hombre endurecido con su perro, portador de mil heridas y mil traumas tras su paso por la guerra. Hay un exceso de ‘flashback’ alusivos a ellos dos en la batalla y que llegan en forma de pesadillas humanas o perrunas. Pero, de hecho, la película es toda un ‘flashback’, pues, en la primera escena hay un perro parado en una carretera frente a una furgoneta, y a partir de ahí la acción va a una semana antes.

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Con estos dos títulos agotadores, cada uno en un sentido distinto, no quedaba mucho espacio para meter en él otras películas, de las que, ya si eso, se tratará mañana.

Source – ABC News