Los destinos refugio no escapan al ‘boom’ del turismo: los hoteles en el Delta del Ebro, las Rías Altas o Asturias se encarecen hasta un 23%
Ni la Costa del Sol, ni Mallorca, ni las Canarias, ni Barcelona ni la Costa Brava. El pasado mes de agosto, las zonas turísticas en las que más se encarecieron los hoteles fueron la Costa de la Luz (Huelva), con un alza del 21,8% … con respecto al mismo mes de 2025 que deja el precio medio por cama y noche en 216 euros, la Costa Verde asturiana (+14% y 146€), las Terres de l’Ebre (Tarragona) (19,5% y 129€), las Rías Altas en la Coruña (15% y 112€) y la lucense Costa de la Mariña (23% y 107€). Así se desprende de la última oleada de la encuesta hotelera publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que pone cifras a un fenómeno ya de sobra conocido pero que no por ello deja de resultar sorprendente.
En la España de los 100 millones de turistas, en alusión al número de visitantes extranjeros que el sector se ha fijado como hito a batir este 2026, pasar una noche fuera ya cuesta exactamente 166 euros (datos de agosto), que es un 7,3% más que hace apenas doce meses o un 52% más con respecto al octavo mes de 2019, año que es clave en esta historia porque fue el último antes del estallido de la pandemia, que tres años después -una vez terminados los confinamientos- generaría un efecto ‘boomerang’ que reventó todas las previsiones.
Este encarecimiento supera con creces la inflación, que fue del 4,3% interanual el mes pasado y del 27% si se toma el acumulado desde 2019. Las pernoctaciones han subido de precio a un ritmo dos veces más veloz que el IPC general y, por extensión, muy por encima de los salarios, hecho que explica el trasvase de viajeros hacia destinos que hasta hace poco no se contaban entre los más populares, como el Delta del Ebro o la Costa de la Mariña.
Reservar una habitación en la Costa del Sol ya supone 224 euros de media; en Palma, 210€; en Menorca, 251€; y en Ibiza, 285€. En estos destinos las tarifas se sitúan muy por encima de la media nacional, de ahí que hayan registrado aumentos en el número de visitantes inferiores al 10%, una cifra que es muy abultada, pero que languidece a la vista de lo que ha sucedido en otros lugares.
Lo más sorprendente, quizá, es que la mayor afluencia de viajeros en el litoral de Galicia o el sur de Tarragona se debe más a los turistas internacionales que a los nacionales. Hasta ahora, el argumento más manido para explicar la reconfiguración territorial del sector era que los encarecimientos en las regiones tradicionales de sol y playa habían expulsado al turista nacional, pero lo cierto es que también el extranjero empieza a optar por otros destinos, en lo que supone una clara evidencia de esa dispersión a la que el ministro del ramo, Jordi Hereu, tantas veces se ha referido como el gran salvavidas que evitará el colapso -y la turismofobia- en los destinos más saturados.
En el Delta del Ebro, las pernoctaciones de visitantes internacionales el mes pasado se incrementaron un 9,9%, hasta alcanzar las 9.836; en la Costa a Mariña lo hicieron un 16%, con un total de 5.800 clientes alojados; en las Rías Altas, un 13% (26.000); en la costa de Huelva, un 1,4% (47.000); y en la Costa Verde de Asturias, un sensacional 33% (37.149).
Los hoteleros hacen su agosto
Más allá de esto, los últimos datos publicados por Estadística ofrecen una fotografía muy halagüeña para las empresas del ramo, que en el octavo mes del año lograron cubrir el 76,1% de las plazas ofertadas, un 1,1% más que el año pasado. En algunos lugares prácticamente colgaron el cartel de lleno, como es el caso de las Islas Baleares, con un 90,3%, o la Costa Brava (84%).
Esto se tradujo en unos ingresos récord para las empresas, con una facturación de 133,1 euros por cada habitación disponible (el INE compara número de plazas y ocupación para obtener la cifra de negocio real), lo que representa un alza del 7,0% interanual. Si se toman solo las camas ocupadas y los hoteles de cinco estrellas, la facturación fue de 357,8 euros por noche, cifra que en el caso de los establecimientos de cuatro estrellas se sitúa en 176,7 euros, y en los de tres, en 145 euros.
Source – ABC News

