Los expertos en nutrición coinciden: “El verdadero caldo de pollo no se hace con huesos, sino con carne, verduras y pasta”

LO ESENCIAL

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La nutricionista Magda Carlas aclara que el valor nutricional del caldo de pollo depende de sus ingredientes y que la receta ideal incluye carne, verduras y pasta, no solo huesos.

A mayor tiempo de cocción al fuego se reduce el valor nutritivo, ya que muchas vitaminas sensibles al calor terminan degradándose durante el proceso.

Aunque reconforta, hidrata y ayuda a sobrellevar los síntomas de un resfriado, el caldo de pollo no cura las infecciones ni elimina los virus.

El caldo de pollo es uno de los platos más tradicionales de la cocina española. Sencillo, económico y reconfortante, suele convertirse en un imprescindible cuando bajan las temperaturas o aparecen los primeros síntomas de un resfriado.

Sin embargo, sus propiedades nutricionales dependen de cómo se prepare. La nutricionista Magda Carlas ha explicado en el pódcast Respostes que alimenten que no todos los caldos aportan los mismos nutrientes.

Aunque habitualmente se consideran alimentos saludables, sus beneficios pueden variar considerablemente en función de los ingredientes utilizados y del tiempo que permanezcan cocinándose.

“No es lo mismo un caldo de pollo hecho con huesos de pollo que un caldo hecho con carne de pollo, verduras y pasta”, advierte la especialista. La diferencia resulta fundamental para comprender qué estamos consumiendo realmente cuando servimos un plato de esta preparación casera.

El tiempo de cocción

El ingrediente principal de cualquier caldo es el agua, pero el resto de componentes determina buena parte de su composición nutricional. Un preparado elaborado principalmente con huesos no ofrece necesariamente los mismos nutrientes que otro que incorpora carne, hortalizas y pasta.

En este último caso, la carne puede aportar proteínas, mientras que las verduras contribuyen con vitaminas, minerales y otros compuestos beneficiosos. La pasta, por su parte, añade hidratos de carbono, por lo que el resultado puede ser más completo desde el punto de vista energético.

Por eso, Carlas insiste en que resulta complicado establecer una composición nutricional universal para esta receta. “No podemos concretar con exactitud qué nutrientes aporta“, señala la doctora, que recuerda que las características del caldo dependerán tanto de sus ingredientes como de su elaboración.

Otro aspecto que conviene tener en cuenta es cuánto tiempo permanece el caldo al fuego. Aunque cocinarlo durante horas es una práctica habitual en muchas casas, prolongar la cocción no significa necesariamente que el resultado conserve todas sus propiedades nutricionales.

“Cuanto más tiempo de cocción, menos valor nutritivo, porque muchas de las vitaminas no tendrán efecto”, explica Carlas. Algunas vitaminas, especialmente las sensibles al calor, pueden degradarse durante la preparación, aunque otros nutrientes y sustancias pasan al líquido a medida que se cocinan los ingredientes.

La nutricionista también apunta que una cocción prolongada puede favorecer la liberación de determinados compuestos presentes en los huesos y los tejidos animales. Entre ellos se encuentran sustancias relacionadas con el cartílago, aunque su presencia no convierte automáticamente al caldo en un remedio para las articulaciones.

En cualquier caso, el valor nutricional final dependerá de la receta, las cantidades empleadas y el aprovechamiento de los ingredientes sólidos. Si se retiran la carne y las verduras antes de servir, también se dejan de consumir parte de los nutrientes que contienen.

La creencia de que el caldo de pollo cura los resfriados está muy extendida. Sin embargo, Carlas diferencia entre aliviar las molestias y combatir directamente la infección. “El caldo de pollo hace que pasemos mejor el resfriado, pero no cura nada“, aclara la especialista.

Tomarlo caliente puede proporcionar sensación de alivio, contribuir a la hidratación y facilitar que una persona con congestión nasal se encuentre más cómoda. No obstante, no sustituye los cuidados necesarios ni elimina los virus responsables de los resfriados o la gripe.

Source – Elespanol