Sánchez lleva ‘la fuerza del amor’ a Granada con Miguel Ríos, rimas de Lorca y Montero llamando a “frenar el fascismo”

LO ESENCIAL

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Pedro Sánchez encabeza un acto de precampaña en Granada centrado en la lema ‘La fuerza del amor’ y con guiños a Federico García Lorca, acompañado por la dirección del PSOE y el músico Miguel Ríos.

El presidente del Gobierno anuncia su intención de reformar la Constitución en la próxima legislatura para blindar el derecho al aborto y promete mantener las subidas del salario mínimo interprofesional.

Sánchez reivindica el término ‘zurdo’ frente a las críticas de Javier Milei y contrapone los datos económicos de España respecto a los recortes y la gestión del presidente argentino.

María Jesús Montero llama a frenar al ‘fascismo’ y critica las intenciones del Partido Popular de derogar la ley de memoria democrática, mientras Sánchez alerta sobre los posibles pactos entre PP y Vox.

Antes de que llegara Pedro Sánchez a su mitin de Granada ya había besos y mucho amor en el ambiente. Mientras la Sala Federico García Lorca del Palacio de Congresos de Granada esperaba este sábado al líder socialista, en las pantallas se ha activado una ‘kiss cam’, como las de los partidos de baloncesto. La cámara buscaba parejas entre el público. Los militantes, al verse enfocados, se abrazaban y se besaban entre los aplausos y silbidos de la sala.

El guiño no es casual. El amor se ha convertido en el gran hilo conductor de la precampaña socialista desde el pasado fin de semana, cuando Sánchez dedicó en el mitin de Fuenlabrada una declaración pública a su mujer, Begoña Gómez, investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación, por cierto, a la espera de juicio.

Le dijo “te quiero” ante los asistentes y la besó delante de todos, generando una imagen que se hizo viral y que el electorado socialista ha convertido en un símbolo.

La campaña va camino de convertirse en una especie de ‘tour del amor’ que va repartiendo abrazos y besos por toda España ante “tanto mensaje de odio”, como han remarcado los socialistas este sábado.

En Granada, la escena se ha repetido a otra escala. A falta de Begoña, Sánchez ha tenido una calurosa bienvenida entre besos y abrazos; pero también algún codazo, ante la marea de móviles que permanecían en alto por si caía una foto con el jefe de los socialistas.

Según dijo después el propio Sánchez, el recinto se les había vuelto a “quedar pequeño” (cuenta con un aforo en formato de auditorio de unas 2.000 personas) y muchos militantes se habían quedado fuera.

El presidente ha aparecido con camisa celeste y una chapa en el pecho. No era la de “Perro Sanxe” que lució en La Revuelta. Esta vez tenía un corazón dibujado y una sola palabra, “zurdo”.

Es el término con el que Javier Milei se refiere con desprecio a la izquierda y que el PSOE ha convertido esta semana en lema, coincidiendo con la visita del presidente argentino a España. El PP le respondió poco después con un vídeo hecho con inteligencia artificial y un juego de palabras: “Lerdos y orgullosos”.

Federico García Lorca ha estado muy presente durante toda la mañana en Granada. De hecho, lo ha estado desde la entrada del presidente, con una canción de fondo elegida con toda la intención.

Sánchez ha accedido a la sala al ritmo de La antigua judería, del grupo granadino La Plazuela, una relectura de “El café de Chinitas”, la copla popular andaluza que recopiló y adaptó Lorca. Aquel “más torero y más gitano” sonando en la sala que lleva el nombre del poeta, y en su ciudad, era todo un guiño a la cultura granadina.

Entre banderas rojas del partido, algunas del orgullo LGTBI y otras tantas verdiblancas, el presidente se ha venido arriba con el tema de El Indio y El Nitro. Se ha puesto sobre la camisa que vestía la camiseta de “La fuerza del amor”, el lema de la campaña, y ha vuelto a sacar los pasos prohibidos en su baile, en un baño de masas en toda regla.

Miguel Ríos, entre los jóvenes

Entre el público predominaban las personas mayores, y sobre el escenario era la juventud la que arropaba a Sánchez. Allí, mezclado entre todos esos chavales, estaba Miguel Ríos. A sus 82 años, el rockero granadino ha protagonizado el ‘momentazo’ de la mañana al fundirse en un abrazo con el presidente.

No es la primera vez que Ríos se sube a un escenario socialista en su ciudad. En abril ya acompañó a Montero en Granada en la apertura de su campaña para las elecciones andaluzas, donde tomó la palabra como “simpatizante socialista”.

El cantante nunca ha escondido su voto. En una entrevista el pasado noviembre aseguró que votará al PSOE “siempre”.

María Jesús Montero, que ha intervenido antes que Sánchez, también ha tenido palabras para él. La vicesecretaria general del PSOE lo ha incluido en su repaso a los granadinos ilustres, junto a Mariana Pineda, Lorca y Luis García Montero, y le ha dedicado un: “¡Eterno, Miguel Ríos!”.

En cada intervención que lo mencionaba, Ríos respondía con cariño y con su puño en alto.

Miguel Ríos habla con la juventud.

Miguel Ríos habla con la juventud. EFE

Montero tampoco se ha salido del guion del amor. Ha abierto su discurso con esa palabra, “cuatro letras que dicen todo de lo que significa el compromiso humano”.

Desde la tierra de Lorca ha recordado “los desastres que trae el fascismo” y ha cargado contra el anuncio de Alberto Núñez Feijóo de derogar la ley de memoria democrática “habiendo todavía tanta gente en la cuneta, tanto dolor sin reparar”.

La secretaria general del PSOE andaluz ha denunciado también que hace una semana en Castilla y León se prohibió una obra de Lorca “por la censura de un gobierno del PP con Vox”. Ha lanzado una advertencia a ambos partidos, “Granada os va a parar”.

Una imagen de Montero, entregada en el mitin.

Una imagen de Montero, entregada en el mitin. EFE

Lorca, con gafas

Aprovechando que jugaba en casa del poeta, Sánchez ha vuelto a sacar a Lorca, esta vez, libro en mano. Ha contado que el viernes recibió un correo del hispanista irlandés Ian Gibson, biógrafo de Lorca, que le pidió incorporarlo a sus discursos en el 90 aniversario de su muerte.

Gibson le recordó también que el poeta ha vuelto a estar presente gracias a “esa fantástica película de los Javis, La bola negra“.

Antes de leer ha tenido que ponerse las gafas, aunque no aquellas Dior Monsieur vintage que se hicieron virales, y ha tirado de anécdota.

“Los compañeros que me ayudan con los discursos me recordaron que en 2018 pedía la letra en Arial 18. Ahora es Arial 24. Las consecuencias de la vida… Y de los años”, ha dicho.

Ha recitado Cantos nuevos ante una sala en silencio y expectante y ha terminado con los siguientes versos: “Cantar que vaya al alma de las cosas y al alma de los vientos y que descanse al fin en la alegría del corazón eterno”. Después ha convertido el poema en lema.

Ha proclamado que “esta es la España de Lorca, la España que no tiene miedo a su cultura, la España que no borra su memoria para vivir confortablemente”.

El aborto, en la Constitución

Sánchez ha dedicado buena parte de su intervención a los derechos de las mujeres. Ha anunciado que en la próxima legislatura el PSOE reformará la Constitución para blindar el derecho al aborto.

A PP y Vox les ha advertido que “sobre el derecho y el cuerpo de las mujeres ningún hombre jamás volverá a opinar y a controlarlo”. Ha asegurado además que la ley de eutanasia “se mantendrá en pie como una gran conquista”.

El líder socialista ha cargado contra Feijóo por haber justificado su feminismo en que se crio entre mujeres, respondiéndole que “ser feminista es no recortar el derecho de las mujeres”.

Ha subrayado que, cuando se recortan la educación, la sanidad y la dependencia, son las mujeres las que sufren esos recortes “con especial intensidad”. Ha acusado además a la derecha de “banalizar o mercadear” con los derechos de las mujeres “cuando tienen que pactar sus sillones en los gobiernos”.

Milei y “la motosierra”

El presidente argentino ha sido otro de sus blancos. Sánchez ha ironizado sobre la visita de Javier Milei a Madrid y ha asegurado que Feijóo y Abascal “no sabían dónde meterse”.

Según ha dicho, los dos evitaron fotografiarse con él “para que no nos demos cuenta de que pertenecen al mismo club de la motosierra, de los tijeretazos y de los recortes“.

Sánchez ha dado tres datos de la gestión de Milei, no sin antes enviar “un abrazo” a los argentinos. Según el presidente, 11 millones de trabajadores argentinos están hoy en la informalidad y Milei ha recortado un 40% el salario mínimo.

Frente a eso, ha defendido que España tiene 22,5 millones de cotizantes a la Seguridad Social y que el salario mínimo ha subido un 66%. Ha añadido que el FMI acaba de rebajar las previsiones de crecimiento de Argentina y ha elevado las de España.

Sánchez ha vuelto a reivindicar la etiqueta de “zurdo” con la que Milei se refiere con desprecio a la izquierda. Ha asegurado que lo es “a mucha honra” porque “con esta mano [la izquierda] hemos subido el salario mínimo interprofesional que ellos congelan” y “las pensiones que ellos congelan”.

“Abascal es el regalo”

Con Feijóo ha sido especialmente duro. Ha dudado de si su forma de hablar responde a “insolvencia” o a “sectarismo”. Ha censurado la manera “tan frágil, tan insolvente” con la que, a su juicio, aborda asuntos como la vivienda.

Sánchez ha sostenido que lo que proponen PP y Vox es “una involución” y que “ya la estamos viendo allí donde gobiernan”. Ha enumerado lo que, según él, han planteado en menos de tres semanas de precampaña.

Ha citado recortes en sanidad, bajas laborales y salario mínimo, dudas sobre las pensiones, la derogación de la eutanasia y límites al aborto, “la lista interminable”.

También le ha planteado si quiere llevar al país atrás “50 años” de la mano de Abascal. Ha advertido que “Feijóo es el envoltorio, pero Abascal es el regalo” y que “hay regalos que no merece la pena abrir”.

Las pensiones

El presidente ha recordado los recortes de Mariano Rajoy tras su mayoría absoluta de 2011. Según ha enumerado, congeló el sueldo de los funcionarios, el salario mínimo y las pensiones y aplicó un recorte de 8.900 millones de euros en dependencia, educación y sanidad. Ha añadido que la reforma laboral de entonces llevó el paro por encima del 25%.

Sánchez ha lanzado un compromiso sobre el salario mínimo. Ha asegurado que “mientras yo sea presidente del Gobierno, el salario mínimo interprofesional se va a subir, con o sin acuerdo con la patronal”.

Un momento del acto político, con Pedro Sánchez aplaudiendo sobre el escenario.

Un momento del acto político, con Pedro Sánchez aplaudiendo sobre el escenario. EFE

A los pensionistas les ha trasladado que el sistema público “goza de una extraordinaria salud”. Ha defendido la regularización de migrantes como una cuestión de derechos humanos y como una decisión económicamente “inteligente”. Según ha dicho, de los 1,2 millones de personas que se acogieron a ella en el primer semestre, medio millón ya trabaja y cotiza a la Seguridad Social.

El presidente ha acusado a la derecha de jugar “a la desmovilización”, poniendo en duda incluso el voto por correo. Ha pedido a los asistentes que se movilicen el 29 de noviembre “para votar progresista, para votar por los vuestros y por los de todos”.

Y también que piensen en sus padres, sus hijos y sus nietos antes de votar, porque las elecciones van “de solidaridad o de egoísmo, de justicia social o de recortes” y “también, por qué no decirlo, de amor o de odio”. Su despedida ha sido una consigna para el 29 de noviembre, “a movilizarse, a votar, a ganar y a gobernar”.

Source – Elespanol