Warren Buffet cumple su última profecía: deja la presidencia de Berkshire Hathaway y le sucede su hijo
La compañía ha anunciado este viernes que Buffett, de 96 años, pasará a ser presidente emérito … y su hijo, Howard, que ha sido miembro del consejo de administración desde 1993, será el nuevo presidente. «Como presidente emérito, el Sr. Buffett seguirá siendo miembro del Consejo de Administración y continuará aportando su valioso criterio y perspectiva», ha declarado Berkshire en un comunicado.
Warren Buffett, que ha permanecido al frente de la empresa desde 1970, seguirá siendo consejero. Ya a finales del año pasado dejó su cargo como director ejecutivo, pasándole el relevo a Greg Abel. «El tiempo siempre gana. Sin embargo, ha sido generoso conmigo», ha escrito Buffett en una carta a los accionistas.
Un conglomerado de 1,03 billones de dólares
Buffett convirtió a Berkshire en un conglomerado de aproximadamente 1,03 billones de dólares con docenas de negocios, incluyendo la aseguradora de automóviles Geico, el ferrocarril BNSF, Berkshire Hathaway Energy, los helados Dairy Queen, la ropa interior Fruit of the Loom y los peluches Squishmallows. «La cultura que Warren construyó y los valores que defendió seguirán siendo la esencia de Berkshire, y Howard será su guardián», ha declarado Abel en un comunicado.
La influencia de Buffett se ha extendido mucho más allá de Berkshire, moldeando a generaciones de líderes corporativos e inversores con su énfasis en el pensamiento a largo plazo, la asignación disciplinada de capital y una gestión directa.
Los directores ejecutivos de las empresas estadounidenses lo han considerado un referente en todo, desde adquisiciones y sucesiones hasta la gestión de periodos de turbulencia en el mercado, mientras que sus juntas anuales de accionistas se convirtieron en un punto de encuentro para los inversores que buscaban información sobre el panorama empresarial en general.
Buffett anunció por primera vez sus planes de retirarse del conglomerado en mayo de 2025, sorprendiendo a accionistas y analistas a pesar de su edad. Tras décadas al frente, se había convertido en sinónimo de la compañía, lo que hacía de su sucesión una de las más seguidas en el mundo empresarial estadounidense.
En agosto, Berkshire anunció que comenzó a reducir su enorme reserva de efectivo en el segundo trimestre, invirtiendo miles de millones de dólares en acciones como Alphabet y recomprando miles de millones de las suyas, al tiempo que reportaba ganancias superiores a las esperadas.
Su beneficio operativo trimestral aumentó un 16%, hasta los 12.980 millones de dólares, superando las previsiones de los analistas, mientras que el beneficio neto se duplicó con creces, alcanzando los 25.670 millones de dólares, incluyendo ganancias y pérdidas no realizadas en acciones que Berkshire, con sede en Omaha, Nebraska, aún posee.
Source – ABC News


