Vinicius toca fondo en el Real Madrid
Minuto 51 en el Olímpico de Roma. Courtois saca el balón jugado desde su área. Pase en línea recta hacia Vinicius, que baja a recibir pasada la circunferencia del centro del campo, en campo del Madrid. El brasileño, mitad inocente, mitad sobrado, no … intuye que le persigue De Roon y, de tacón, de espaldas a su oponente, intenta prolongar el balón a Bellingham. La consecuencia ya la saben. Pérdida, contragolpe de la Roma, gol de Malen, mirada fulminante de Mourinho y gestito emulando el «ridículo» tacón de Vinicius, como el propio técnico lo calificó después en la sala de prensa.
Era la guinda a una tarde-noche para olvidar del brasileño. Uno de sus peores partidos con la camiseta del Madrid, justo después de conocer que había sido sancionado con cuatro partidos por su expulsión ante el Villarreal. Castigo que no sirvió para encauzar su rabia en fútbol. Hace demasiado tiempo que Vinicius dejó de ser ese jugador que ganaba eliminatorias en Europa, decidía finales de Champions y estuvo a pocos votos de ganar el Balón de Oro. Y la afición del Madrid ya ha dicho basta. En el Bernabéu y también fuera del Bernabéu. Las redes, los grupos de WhatsApp y la crítica periodística se ponían de acuerdo: Vinicius tiene que ser suplente. Sin discusión.
«Seguramente los pitos no me ayudan, pero mejor que me piten a mí, que llevo más tiempo y soy uno de los capitanes, que a los jóvenes», dijo ya de madrugada el brasileño en la zona mixta del Olímpico, en su primera comparecencia (de apenas dos minutos) en lo que va de temporada. Mensaje para el madridismo y advertencia. Para la hinchada blanca y para las rivales: «Estoy enfadado conmigo mismo por no estar en mi mejor versión, pero Vini siempre vuelve y no tengo dudas de que voy a volver. Cuando tenía 18 años, muchos se rieron de mí. Decían que no iba a marcar goles y hoy tengo más de 100 con esta camiseta y muchos títulos. No necesito ni decir los nombres de los títulos que tengo en el Madrid».
Números del pasado que el brasileño está convencido de repetir, pero con sus estadísticas actuales parece complicado. Ante la Roma, Vinicius firmó un partido con una fila larga de ceros: cero disparos a puerta, cero disparos fuera, cero ocasiones generadas, cero regates, cero centros con acierto y seis pérdidas de balón, una de ellas definitiva para que su equipo encajara gol. Registros que no son fruto de la casualidad. Desde la temporada 22-23, el brasileño ha pasado de intentar una media de 8,42 regates por partido a 4,34, casi la mitad. Los regates completados también delatan su descenso al fútbol terrenal. De 3,67 en la temporada 22-23 a 1,86 en este curso.
Con este contexto, a Mourinho le toca tomar decisiones importantes. Decisiones que a Xabi Alonso le costaron el puesto. Sentar a Vinicius no era una medida gratuita ni caprichosa del tolosarra. El exentrenador del Madrid entendía que Vinicius restaba más que sumaba, pero el brasileño tenía el as de bastos con Florentino y aquello acabó como acabó. Luego, Arbeloa se entregó a Vinicius, como demandaba el presidente, que es también lo que está haciendo Mourinho, pero ninguno de los dos ha logrado recuperar la mejor versión del brasileño. De hecho, ha habido involución. Exasperante involución.
¿Y a partir de ahora, qué? Pues el Madrid afronta seis partidos en las próximas tres semanas y media de competición, en los cuales Vinicius solo podrá jugar en los dos de Champions: ante el Leipzig el miércoles de la próxima semana y en Atenas, contra el AEK, el 4 de noviembre. ¿Aprovechará la coyuntura Mourinho para darle continuidad un Madrid sin el brasileño? Hay personas dentro del club que no lo verían con malos ojos, pero el portugués es el más esquivo. Ni siquiera la sanción de cuatro partidos parece que le vaya a hacer recapacitar y pensar en un Madrid sin Vinicius como titular indiscutible. La famosa meritocracia de Mourinho no lo es tal con el brasileño y el portugués, salvo giro de guion inesperado, tiene claro que, si es necesario, se va a ir al fondo del mar con Vinicius. Aunque haya tocado fondo.
Source – ABC News


