PP y Vox se disputan en Cataluña el voto de Aliança en las generales

Cataluña es la segunda comunidad autónoma que más escaños reparte en el Congreso de los Diputados. Son 48 asientos que generalmente tienen un efecto significativo en el resultado final; en 2023 fueron determinantes para Pedro Sánchez por la resistencia del PSC. La derecha necesita crecer … en esta comunidad autónoma si quiere tener garantías totales de que habrá suma para gobernar. Y en estas elecciones generales hay un elemento extra que puede condicionar todo: los electores de Aliança Catalana, partido en auge y que todas las encuestas sitúan en disputa por la segunda plaza autonómica, que el 29 de noviembre tendrán que elegir una papeleta distinta. La formación de Sílvia Orriols no se presenta a las Cortes Generales y, por tanto, el reparto de esos votantes —por ahora, una incógnita— se ha vuelto crucial en los cuarteles generales de los grandes partidos.
En PP y Vox lo tienen muy presente. El partido de Santiago Abascal está convencido de que su representación aumentará con respecto a 2023, cuando obtuvieron dos escaños por Barcelona. Sus encuestas internas apuntan a que podrían obtener 6 escaños, lo que implicaría crecer cuatro. Es una predicción que también reflejó hace días el Barómetro de Opinión Pública del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, el CEO, conocido como el CIS catalán. En la sede nacional de Vox tienen muy analizado el posible trasvase de electores que en unas autonómicas votarían a Aliança y que en generales apostarán por Abascal. El discurso en materia de inmigración —tan presente en Cataluña y que para Vox es su gran bandera ideológica— es el principal motivo. Por eso, en la campaña de las elecciones generales en esa comunidad autónoma todos los mensajes estarán dirigidos en ese sentido, evitando incluso otros grandes reclamos de la formación.
Fuentes de la dirección de Vox así lo aseguran, insistiendo en que no se trata tanto de renunciar a batallas tradicionales, sino de «poner el foco» en lo que «más importa a la ciudadanía». Se da la circunstancia de que el partido de Abascal vincula directamente el porcentaje de inmigración en ascenso con problemas esenciales para la ciudadanía como el acceso a la vivienda (el primero según la encuesta de GAD3 para el 64% de la población). De ahí la medida avanzada por Abascal en una entrevista con este periódico para atajar ese problema, equiparando la necesidad de construir vivienda nueva con el inicio de un proceso de remigración de extranjeros que actualmente viven en España sin un puesto de trabajo. El líder de Vox aseguró que esa medida «desocuparía vivienda».
Aunque Aliança es un partido independentista, los datos avalan ese posible voto dual. El CEO publicado esta semana apunta a que el 40,5% de los votantes potenciales de Aliança está en contra de la independencia y el 41% asegura sentirse «tan catalán como español». Esta realidad sociológica da alas a los partidos de la derecha a lanzarse a por esos futuros electores.
La apuesta por Albiol
También el Partido Popular aspira a hacerse con un trozo del pastel. En las últimas generales los populares alcanzaron los 6 diputados (5 por Barcelona y 1 por Tarragona). Su aspiración es crecer al tiempo que lo hace Vox. Este domingo Alberto Núñez Feijóo protagonizará su primer acto de la precampaña en Cataluña, comunidad que ha visitado en las últimas semanas varias veces. El jueves el líder del PP también estuvo en la gala del 75º aniversario del Premio Planeta. La interlocución con los empresarios catalanes va en aumento también. La confirmación de Xavier García Albiol como cabeza de lista por Barcelona está muy medida. Es uno de los principales —no hay muchos— activos electorales del partido, alcalde de Badalona (el pasado 21 de septiembre el partido organizó allí un acto con 6.000 asistentes que llamó mucho la atención de Génova) y es un perfil con posibilidades de pescar en distintos caladeros.
El CEO catalán apunta a que el 40% de los votantes potenciales de Aliança está en contra de la independencia y el 41% se siente «tan catalán como español»
Su discurso sobre inmigración y seguridad —la otra pata en la que reside el discurso del PP, especialmente en esta comunidad— es indiscutible. Fuentes de la dirección reconocen que este nombre servirá para retener a electores, taponar fugas a Vox y atraer a nuevos procedentes de Aliança. Pero, al mismo tiempo, en el PP reconocen que pretenden aprovechar el descontento que se está generando con el PSC de Salvador Illa, en gran medida por políticas —impulsadas por los socialistas y también desde el Gobierno central— que no representan a la mayoría social catalana.
Hay dirigentes en Génova que asumen las dificultades que esa decisión implica para Albiol, al tener que compatibilizarlo con su alcaldía. Pero insisten en que tras la campaña —y especialmente si Feijóo llega a la Moncloa— las cosas se tranquilizarán y podría volver a centrarse casi seis meses en el municipio antes de volver a examinarse en las urnas.
El alcalde de Badalona es uno de los grandes activos del PP catalán y tiene un discurso sobre inmigración y seguridad indiscutible frente a sus rivales
Que la tarta de Aliança es bastante transversal y puede dar más de una sorpresa también lo avalan los datos del CEO. De los 2.000 entrevistados en el barómetro (la muestra total), hay 200 que aseguran que votarían al partido de Orriols en las elecciones autonómicas. Y de todos ellos, ya en unas generales, el 18% apostaría por Vox, porcentaje muy similar al de Junts; y un 7% al PP. Pero hay más: también el 13% asegura que escogería a ERC y un 6,5% al PSC.
Y por eso, Junts y ERC (la CUP tampoco se presenta), y en menor medida los socialistas catalanes (que no renunciarán a abordar el tema de la seguridad y la inmigración), se moverán con la idea de atraer a los ‘orriolistas’ que en las autonómicas no les votarán. Los de Carles Puigdemont, con Míriam Nogueras a la cabeza, lo tienen más fácil, a diferencia de los de Oriol Junqueras, que apuestan por un Gabriel Rufián más preocupado por el Frente Amplio que por ‘recuperar’ a Aliança.
Cabe tener en cuenta, además, que los votantes de Aliança, según el CEO, consideran no solo la inmigración el principal problema de Cataluña (23,5%) sino también el acceso a la vivienda (21%). Es decir, el votante de Orriols es mucho más esponjoso de lo que aparenta su líder en cuanto a la hora de escoger los temas que abordar. En otras palabras y con otro dato, el 43% de los votantes de Aliança votó a Junts, ERC o el PSC en 2024.
Source – ABC News

