Jaime Salmoreno, exarquitecto, cura y cantante: “No me importa el éxito. Para San Bartolomé, su mayor triunfo fue ser despellejado vivo”
Para aquellos a quienes les tocó ir de pequeños a colegios religiosos, el auge del pop cristiano puede resultar desconcertante. Cualquiera diría que canciones como Alabaré, alabaré o Vamos a la casa del Señor ya encarnaban la refinación máxima de esta disciplina, con melodías pegajosas, letras machaconas y una fuerte resistencia a abandonar la cabeza del oyente que se somete a ellas. Pero el canon sigue abierto. El padre Jaime Salmoreno (Alcalá de Henares, Madrid, 45 años), cuyo nombre artístico combina los apellidos Salido Moreno, es el último grito en un género que vive un momento comercial extático. Hakuna Music Group –los predicadores del movimiento Hakuna, fundado por un sacerdote del Opus Dei– congregaron a 15.000 almas en su última actuación en el Palacio de Deportes de Madrid. Íñigo Quintero, también vinculado al Opus, sorprendió al colocar una canción de ambiguo mensaje evangélico en el número uno mundial de Spotify. Y los vallisoletanos Siloé llamaron la atención de nada menos que Coldplay, que compartió su música en redes.
Source – elpais.com

