Trainline asegura que su negocio ahorra entre 40 y 50 millones de euros al año a los viajeros del tren en España
La liberalización de la alta velocidad ha cambiado la forma de viajar en tren en España: han llegado nuevos operadores, han bajado los precios y los pasajeros disponen de más alternativas para desplazarse. En esa transformación, las plataformas independientes de venta de billetes reivindican un … papel que va más allá de facilitar las reservas. Según un estudio encargado por Trainline a Misura Economics, estas herramientas generan ahorros millonarios para los viajeros, fomentan la competencia entre compañías y mejoran la experiencia de compra.
El informe, titulado El viajero que decide, cifra en entre 40 y 50 millones de euros anuales el ahorro que la actividad de estas plataformas genera para el conjunto de los usuarios de la alta velocidad, gracias a una reducción media de 1,44 euros por billete. A esa cantidad se añaden otros 18 a 23 millones de euros al año que ahorran directamente los clientes de Trainline cuando comparan las distintas opciones disponibles y eligen la más conveniente. En este segundo caso, el ahorro medio asciende a 7,48 euros por trayecto.
«España ha vivido en cinco años una transformación extraordinaria en el tren. Hoy viajar en alta velocidad es entre un 38% y un 52% más barato que en 2019, y millones de personas que antes no cogían el tren ahora lo hacen», afirma Pedro, general manager de Trainline Europa. «Este estudio nos dice algo que intuíamos, pero no podíamos demostrar: que las plataformas independientes han sido parte activa de ese cambio, no solo testigos».
La comparación de tarifas es uno de los elementos que explican ese ahorro. Solo el 19% de los usuarios de Trainline compra un billete sin comparar antes las alternativas, frente al 50% de quienes no recurren a estas plataformas. El estudio sostiene así que la posibilidad de consultar en un mismo lugar las distintas opciones disponibles facilita la elección del viajero y contribuye a reforzar la presión competitiva entre operadores.
Pero el beneficio, según la investigación, no termina cuando el pasajero encuentra una tarifa más barata. Los usuarios de Trainline dedican un 15% menos de tiempo a buscar y comprar sus billetes, unos tres minutos menos por operación. Trasladada al conjunto de España, esa diferencia representa más de 180.000 horas ahorradas al año, el equivalente a 111 años de trabajo a tiempo completo. Misura Economics calcula que el valor económico de ese tiempo se sitúa entre tres y cuatro millones de euros anuales.
El estudio también trata de poner precio a aspectos menos tangibles, como la comodidad de uso, la transparencia de la información o la facilidad para gestionar incidencias después de la compra. Bajo el concepto de «bienestar medible», el informe atribuye a estos factores un valor de 23,75 euros por billete, lo que supone más de 90 millones de euros en el conjunto de 2025.
El principal componente de ese beneficio es el tiempo que se evita al no tener que consultar distintas páginas, valorado en 13,7 euros por billete. A continuación figuran la comodidad de uso, con 5,1 euros; la gestión posterior a la compra, con cuatro euros; y la claridad de la información, con 0,9 euros. De acuerdo con las estimaciones del estudio, si las plataformas independientes desaparecieran, la satisfacción global con la experiencia de viaje caería 1,6 puntos sobre diez.
«Las conclusiones del estudio confirman que Trainline actúa como un agente activo de la competencia ferroviaria en España, no como un mero intermediario», sostiene Alberto Muelas, socio director de Misura Economics. A su juicio, estas herramientas generan valor tanto para el conjunto del mercado, al contribuir a la reducción de precios, como para sus propios usuarios, que disponen de más información y ahorran tiempo en la compra.
La digitalización también ha dado lugar a un perfil de viajero más activo. Según el informe, los clientes de Trainline viajan un 50% más que el conjunto de los usuarios de alta velocidad, utilizan un 50% más de operadores y planifican sus desplazamientos con un 38% más de antelación. Ocho de cada diez comparan las alternativas antes de comprar.
Esa mayor familiaridad con las herramientas digitales se traduce también en nuevas demandas. El 81% de los encuestados quiere recibir alertas en tiempo real sobre incidencias y que se detecte automáticamente si tiene derecho a una compensación; el 73% reclama más facilidades para cambiar de tren y el 68% valora disponer de un asistente de viaje basado en inteligencia artificial.
Desarrollo de la ley de movilidad sostenible
Más allá de las conclusiones económicas, la compañía aprovechó la presentación del informe para reclamar avances regulatorios que permitan consolidar el papel de las plataformas independientes en el mercado ferroviario, cuando espera que la ley de Movilidad Sostenible desarrolle cumpla el mandato de desarrollar un marco normativo para facilitar que los operadores retribuyan de manera más «justa» a estas plataformas.
«Cuando el viajero tiene acceso a herramientas para comparar y elegir, el sistema funciona mejor para todos: ahorran más, viajan más y están más satisfechos», afirma. Sin embargo, advierte de que, para mantener esos beneficios, las plataformas necesitan «reglas claras y condiciones justas», defiende Guillermo Serrano, responsable de Relaciones Institucionales de Trainline.
Serrano señala que la Ley de Movilidad Sostenible ya establece las bases para desarrollar esas condiciones y fija un plazo de doce meses para hacerlo. «Ese desarrollo sigue pendiente y el plazo se agota. Es necesario que el Gobierno implemente ya el artículo 92», reclama.
Source – ABC News


