Golpe español al cáncer: hallan una diana terapéutica que “abre una vía prometedora” para prevenir metástasis cerebrales

Las claves

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Investigadores del CNIO han identificado una fase vulnerable en las primeras etapas de la metástasis cerebral, abriendo nuevas vías para prevenir su desarrollo.

Tres fármacos, dos ya aprobados para otros usos, lograron eliminar micrometástasis en modelos animales y muestras humanas durante esta etapa transitoria.

La investigación sugiere que tratar las micrometástasis en esta fase podría prevenir la aparición de metástasis cerebrales y recaídas tras cirugía.

Actualmente no existen pruebas diagnósticas para detectar micrometástasis en pacientes, y se requieren futuros estudios para validar la eficacia clínica del hallazgo.

Las muertes causadas por el cáncer no siempre están relacionadas con el tumor original, sino que una mayoría de ellas se asocian a la metástasis, como se conoce a la diseminación de células tumorales desde el órgano donde se originó hacia otras partes del cuerpo.

Ahora, un grupo de investigadores, dirigido por el Grupo de Metástasis Cerebrales del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha descubierto una ventana de oportunidad para eliminarla en una fase temprana, antes de que provoquen síntomas.

Para el estudio, que se ha publicado este lunes en la revista Cancer Cell, los autores han investigado las primeras etapas en las que las células metastásicas se establecen en órganos distantes, comprobando que existe una fase transitoria en la que son especialmente vulnerables.

También han demostrado, tanto en ratones como en muestras humanas de metástasis cerebrales, que estas micrometástasis pueden eliminarse mediante tres fármacos, dos de los cuales ya están autorizados para otras indicaciones.

Abandonan su comportamiento agresivo

Dado que ya existen fármacos cuyas dianas son precisamente esas moléculas, probaron tres de ellos en modelos animales, con un resultado exitoso: “Eliminamos las micrometástasis antes de que pudieran convertirse en metástasis detectables”, indica Manuel Valiente, quien ha dirigido el estudio.

Además del trabajo experimental con ratones, su grupo validó los hallazgos utilizando tejido humano procedente de dos importantes entidades internacionales. Valiente, reconoce que “este es el comienzo de la carrera para prevenir la metástasis“.

Los científicos que no han participado en el mismo se muestran un tanto más escépticos.

“El trabajo abre una vía prometedora, pero todavía no permite prevenir metástasis en pacientes”, apunta en declaraciones a SMC Center Pilar Sánchez Gómez, investigadora titular en el Instituto de Salud Carlos III, jefa de la Unidad de Neurooncología en la Unidad de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC-ISCIII).

Para ello, habría que identificar primero a quienes tienen micrometástasis y validar la eficacia y seguridad de los tratamientos. También considera que sería interesante estudiar también si esta pausa influye en su respuesta a la radioterapia.

Y es que, más allá de identificar una etapa hasta ahora desconocida en el desarrollo de la metástasis, el estudio tiene posibles implicaciones clínicas: “Abordar la metástasis en una etapa tan temprana que aún no haya causado síntomas equivaldría, en la práctica, a prevenirla”.

A día de hoy esto no es posible, puesto que no existen pruebas diagnósticas capaces de detectar micrometástasis ni tampoco biomarcadores que permitan identificar de forma fiable a los pacientes en riesgo.

Estos hallazgos sí que revelan la existencia de una fase adaptativa, que hasta ahora era desconocida, y las vulnerabilidades que pueden aprovecharse para prevenir la progresión de las metástasis cerebrales y las recaídas.

Que las células cancerosas que colonizan otro órgano —el cerebro, por ejemplo— deben adaptarse a un entorno muy diferente al del tumor en el que se originaron ya se conocía. Lo que se ha descubierto es que aquellas que sobreviven entran en un periodo que los autores denominan como “pausa proliferativa”.

A lo largo de esta etapa, las células metastásicas buscan formas de sobrevivir en el nuevo entorno y abandonan temporalmente su comportamiento agresivo.

Estudiarlo en otros tumores

La investigación se ha centrado en las metástasis cerebrales. Sin embargo, los autores plantean la hipótesis de que la etapa vulnerable que han identificado podría ser común al proceso metastásico en general, por lo que pretenden investigarla en futuros estudios.

Además, en una fase posterior de la investigación el equipo demostró que los procesos moleculares que tienen lugar durante la fase vulnerable de las micrometástasis se asemejan a los que se observan en el frente invasivo de las metástasis.

Esto significa, explica Valiente, que el estudio también podría tener implicaciones para la prevención de las recaídas tras la cirugía, dándole la vuelta al problema y probando terapias preventivas en una situación para la que no existe una estrategia terapéutica clara actualmente.

Es cierto que la aplicación del método utilizado por los autores es más factible a corto-medio plazo, pero “requiere una validación más profunda”, concluye Sánchez Gómez.

Source – Elespanol