Crítica de ‘La invitación’ (***): Como ‘Sentimental’, de Cesc Gay, con el chisporroteo de Penélope Cruz

Oti Rodríguez Marchante

15/10/2026

Actualizado a las 20:12h.

La pieza teatral de Cesc Gay ‘Los vecinos de arriba’ y que él mismo adaptó y dirigió en cine en 2020 con el título de ‘Sentimental’ es tan jugosa, fresca, divertida e irónica sobre las relaciones de pareja que ha tenido éxito mundial y diversas adaptaciones; ahora llega la visión estadounidense de la historia, en la que también conserva todas sus virtudes, el mismo esquema argumental, unidad de tiempo y espacio y cuatro intérpretes que juegan al tenis con unos diálogos que apuran las líneas de lo procaz, lo descarado y lo sentimental.

La ha dirigido Olivia Wilde, que también es una de las protagonistas junto a Penélope Cruz, Seth Rogen y Edward Norton; lo esencial del argumento, que probablemente ya conocen, es que un matrimonio con la polvareda del tiempo y las rutinas en su vida diaria invita a cenar a su casa a los vecinos de arriba, una pareja ‘nueva’ y que los atormenta con el excesivo fragor sexual que atraviesa paredes y techos. Y comienza la velada, la ironía, los diálogos cruzados, punzantes y obscenos y muy divertidos.

Olivia Wilde y Seth Rogen son un matrimonio con síntomas de desguace, que se tolera entre discusiones y desinterés, y Penélope Cruz y Edward Norton son los de arriba, animosos, pelmazos, frescales, desinhibidos, ‘modernuquis’ y con el catálogo completo de clichés sobre la moral, la libertad y el sexo. A falta de otros escenarios y otros hilos argumentales, la historia se centra en el desarrollo de los personajes y en la buenísima aleación de la comedia entre el drama que subyace entre las capas de cinismo y deseos frustrados, además de que la directora le imprime su mirada femenina para poner el acento en la mujer, la edad, el deseo y la inanidad de lo masculino y plural.

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La batalla de emociones, revelaciones, reproches y apetitos se sigue con gran interés y entre borbotones de risas, y en ese sentido sobresalen, por incorrecto, el personaje de Seth Rogen, quien a brochazos compone a un tipo primario, patético y de chiste fácil y efectivo, y por ‘natural’, el personaje que interpreta Penélope Cruz, que se llama Piña y es una españolaza que cabalga el idioma inglés y todo lo que se le ponga por delante. El trabajo de Olivia Wilde detrás de la cámara tiene su mérito, pues llega con ella hasta el interior de sus personajes y consigue que ese espacio monótono de una sala de comedor adquiera profundidad, paisaje y hasta intriga. Y el que interpreta Edward Norton (con el que Alberto San Juan ganó un Goya) tiene aquí menos retranca y prácticamente lo deglute el chisporroteo de Penélope Cruz.

Source – ABC News