Escándalo en Vallecas: suspendido el Rayo-Athletic por lanzamiento masivo de aviones y pelotas de goma
El regreso del Rayo Vallecano a Vallecas acabó de la forma que los aficionados vallecanos quisieron. El encuentro ante el Athletic Club, correspondiente a la octava jornada de Liga, fue suspendido definitivamente después de que el lanzamiento reiterado de aviones de papel y pequeñas pelotas … de goma al césped impidiera que el juego pudiera continuar. La protesta de la afición rayista contra la gestión de Raúl Martín Presa se convirtió en el centro de una tarde en la que el fútbol quedó relegado a un segundo plano. En las gradas, sin embargo, la tensión no se trasladó a los seguidores visitantes, que comprendieron la reivindicación local y mantuvieron una relación cordial con los aficionados franjirrojos.
¡SE PARA EL PARTIDO EN VALLECAS POR EL LANZAMIENTO DE AVIONES DE PAPEL Y PELOTAS DE GOMA! #LALIGAenDAZN ⚽ https://t.co/VPyWlNu28R
— DAZN España (@DAZN_ES) October 10, 2026
La movilización estaba preparada desde antes del pitido inicial. En los aledaños del estadio se repartieron folletos que explicaban los pasos de la protesta y llamaban a mantener la presión sobre el presidente del club. Bajo el lema «Es el día de protestar, es el día de señalar a Presa», el documento animaba a realizar una pitada contra el palco en el primer minuto, a entonar cánticos contra la presidencia en el 13 y, después, a convertir los propios panfletos en aviones de papel para lanzarlos al terreno de juego. La convocatoria reclamaba la salida de Presa y de su entorno y pedía que las tres gradas se unieran en las protestas.
La acción alcanzó su momento más visible en el minuto 13, cuando comenzaron a caer cientos de aviones de papel y pequeñas pelotas de goma sobre el césped desde distintos sectores del estadio, con especial protagonismo de la zona de Bukaneros. Los cánticos contra el presidente acompañaron los lanzamientos y obligaron al colegiado, José María Sánchez Martínez, a detener el encuentro. Los operarios retiraron los objetos mientras la megafonía advertía a los espectadores de que, si se repetían los incidentes, el partido podía quedar suspendido.
La primera interrupción se prolongó varios minutos. Cuando el terreno de juego quedó despejado, los futbolistas regresaron para intentar continuar, pero los lanzamientos volvieron a producirse. El árbitro ordenó entonces que ambos equipos se retiraran a los vestuarios y el encuentro quedó detenido por segunda vez. Desde la megafonía se insistió en la necesidad de que cesara la lluvia de objetos para que pudiera reanudarse el juego.
Tras una nueva espera, los jugadores regresaron al césped. La reanudación, sin embargo, apenas duró unos instantes. Los objetos volvieron a caer sobre el terreno de juego y Sánchez Martínez detuvo de nuevo el partido. Ante la reiteración de los incidentes, el colegiado se reunió con representantes de ambos clubes y las fuerzas de seguridad antes de decretar la suspensión definitiva. La megafonía pidió entonces a los aficionados que abandonaran el estadio.
La protesta respondía a un malestar que venía de lejos. La afición rayista llevaba tiempo expresando su rechazo a la gestión de Presa y aprovechó el regreso a Vallecas para convertir el encuentro en un altavoz de sus reivindicaciones. Para los seguidores locales consultados, el partido había pasado a un segundo plano frente a la necesidad de hacer visible su descontento. El folleto repartido antes del choque reflejaba esa intención y presentaba la movilización como una acción colectiva que debía mantenerse durante toda la tarde.
Desde la @ComunidadMadrid condenamos lo ocurrido hoy en Vallecas y hacemos un llamamiento a la unidad en torno a los valores del deporte. La crispación y el sabotaje no resuelven ningún problema.
Ni el @RayoVallecano ni el @AthleticClub se merecían esta situación. Respeto.
— Mariano de Paco Serrano (@depacoserrano) October 10, 2026
La jornada dejó también una imagen de entendimiento entre las dos aficiones. La presencia de seguidores del Athletic fue numerosa en Vallecas y muchos habían viajado desde Bilbao para acompañar a su equipo. La suspensión les impidió disfrutar del encuentro, pero los aficionados rojiblancos consultados mostraron comprensión hacia la protesta y respaldaron el derecho de la hinchada rayista a expresar su malestar. El ambiente entre ambos grupos fue cordial, sin que la frustración por no poder ver el partido se convirtiera en un enfrentamiento entre seguidores.
La suspensión deja ahora pendiente la resolución deportiva del encuentro. Por el momento, no hay una fecha fijada para su disputa y el Athletic regresará a Bilbao sin haber podido completar el partido. LaLiga deberá comunicar cuándo y en qué condiciones se reanudará el choque, después de una tarde en la que la protesta contra la presidencia del Rayo terminó por impedir que el balón siguiera rodando.
Source – ABC News


