Roca y Rufo, oreja en el ecuador de la tarde

Morante saluda una ovación con el primero

Un natural de Morante es cumbre. Debe seguir pegándolo por ahí. El toro recibió mucha capa, y dos puyazos (como es potestad, pero estaba vareadito), y comenzó a apagarse pronto. Morante, con su técnica, logró sacarle muletazos casi en redondo, encajado en la arena, y sin aparente esfuerzo, con una entrega total.

Se tiró a matar bien, pero debió resbalar con algo, cayendo sobre la arena de su propia inercia, sin haber tocado al animal, que no hizo por él.

Sin mayores problemas se levantó y dejó una estocada algo caída.

Petición no atendida y saludos.

Enlace copiado

Source – ABC News