«Para no salir también hay que pagar»

07/10/2026
Actualizado a las 19:02h.
No llegó a alcanzar la categoría de leyenda urbana, por carecer de su carácter generalista y pecar de gremialismo, pero circuló durante un tiempo por las redacciones como botón de muestra y sátira de un modelo alternativo de negocio basado en el chantaje. Se contaba más o menos como sigue. Un empresario del sector visita a un presidente regional cuya linaje político estaba en los antípodas de la línea editorial de su diario para ofrecerle el mejor de los tratos informativos a cambio de una módica cantidad de dinero. «Es que no quiero salir en tu periódico», contesta resuelto. «Para no salir –responde el negociador– también hay que pagar».
Recuperamos esta deliciosa escena costumbrista para poner al lector en situación, sentado como el Alex DeLarge de ‘La naranja mecánica’ frente a una pantalla que sintoniza la señal de los telediarios de la emisora pública, cadena que en esta hora de España echa el resto en apoyo del ‘apreteu’ gubernativo. Desde estas mismas líneas levantamos en su día acta sobre la anomalía –inédita, como tantas otras cosas del sanchismo– que representaba la sumisión programática de RTVE a un partido que había perdido las elecciones, el PSOE de 2023, y que sin embargo iba a sentar sus reales en el ente. «Somos más», dijo Sánchez antes de hacerse fuerte en una tele cuyo tradicional reparto de espacio y tiempo entre los partidos políticos, hasta entonces proporcional a su representación parlamentaria, se vio alterado por la aritmética impuesta por el perdedor de unas legislativas. Lo nunca visto, como tantas otras cosas del sanchismo que luego vinieron y lo que te rondaré morena.
Durante el periodo que la Loreg establece desde la publicación del decreto de disolución hasta el fiestón de la democracia, este reparto cronometrado, fiel al patrón de los espacios electorales gratuitos que suele ceder TVE, quizá se materialice para que a los de Torrespaña no les llame la atención la misma JEC que multa a Sánchez con 2.000 euros –pago en metálico y a rodeabrazo– cada vez que da un mitin donde, cuando y como no debe. El PP y Vox quizá tengan la tentación de medir el tiempo que de aquí a las elecciones les dediquen las gentiles damas de mantilla de los Viernes Negros, pero que se anden con ojo. «Menos es más», que dijo Mies van der Rohe, o «Para no salir también hay que pagar», que apuntó otro ilustre arquitecto. Caricaturizados y deshumanizados, hasta provocar risa o miedo, al PP y a Vox les conviene pagar el impuesto revolucionario para que dejen de sacarlos.
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Source – ABC News

