Álex Baena, 25 años: “Me fui con 11 años lejos de la familia, creo que ellos lo han pasado incluso peor que yo”

Álex Baena ha decidido alzar la voz para visibilizar la cara B del fútbol, abordando esa parte mucho menos conocida y a menudo idealizada de la vida de un profesional.

El centrocampista del Atlético reflexionó sobre los innumerables sacrificios que se ocultan tras una carrera marcada por el éxito, los viajes constantes, la presión mediática y una enorme exposición pública. Explicó que el aficionado promedio tiende a quedarse únicamente con los privilegios de pertenecer a la élite, ignorando las severas dificultades que se esconden tras el telón.

“La gente solo ve lo bueno, que te conocen por la calle y piensan que es positivo, aunque no es tema dinero, que vives muy bien, pero no saben lo malo que hay detrás”, aseguró Baena en una entrevista en el diario AS.

El jugador subraya que esta exigente profesión requiere vivir en un estado de alerta constante, cuidando meticulosamente detalles invisibles. La alimentación estricta, el descanso óptimo y los continuos desplazamientos conforman una rigurosa rutina que obliga a renunciar a situaciones cotidianas.

Asimismo, incide en el duro peaje emocional de vivir gran parte del año alejado de los seres queridos, un vacío difícil de gestionar pese a las innegables ventajas económicas del deporte de élite.

Baena conoce esta realidad desde su infancia. Con apenas 11 años, tuvo que hacer las maletas, abandonar su entorno y mudarse para integrarse en la cantera del Villarreal. Esta drástica decisión representó un sacrificio monumental: “Me fui con 11 años, lejos de la familia y creo que ellos lo han pasado incluso peor que yo”, confesó al rememorarlo.

Su ascenso no ha sido un camino de rosas. Reconoció que, durante una etapa en la que confluyeron problemas personales y deportivos, llegó a plantearse seriamente abandonar el fútbol. Para superar esos baches, encontró un salvavidas en la salud mental.

Empezó a acudir al psicólogo a los 17 años, convirtiendo esta herramienta en un pilar fundamental de su vida: “Ahora hablo con él incluso estando feliz. Solamente verle y hablar me hace sentir mejor”.

Por ello, el futbolista considera crucial que los profesionales hablen abiertamente de sus problemas emocionales sin que la exposición pública sea un freno para pedir ayuda. Finalmente, manda un mensaje a los jóvenes que sueñan con emularle, recomendándoles no descuidar los estudios como alternativa. “Hay que mentalizarse de que es muy difícil llegar”, concluye, reivindicando la cara invisible del éxito.

Source – El Español – Deportes