Garroticos de hojaldre y chocolate: cómo preparar este postre tradicional típico de Pamplona

Deliciosos, encantadores y cargados de historia. Los garroticos de hojaldre y chocolate son una delicia típica de Pamplona, caracterizada por su exterior crujiente y su corazón de cremoso chocolate. Nuestro país es una fuente inagotable de dulces tradicionales: unas buenas torrijas humeantes, unas clásicas rosquillas de anís o un emblemático flan de huevo son algunos de los regalos que nos ha dado la repostería nacional. Tampoco pueden faltar unas deliciosas natillas, un cremoso arroz con leche o unas estacionales monas de Pascua.

Los garroticos son otro ejemplo fantástico, muy conocidos en Navarra, pero que se han mantenido relativamente anónimos en el resto de nuestra geografía. A diferencia de otros dulces típicos, cuya tradición e historia suelen perderse en los anales del tiempo, los orígenes de los garroticos son perfectamente rastreables. Se trata de un dulce relativamente moderno, nacido a finales de los años 60 en la Pastelería Beatriz, en el corazón de Pamplona. Desde su creación hasta día de hoy, se han convertido en una atracción gastronómica más de la ciudad.

Mucho se ha escrito desde entonces de esta invención pamplonesa, que recuerda estéticamente a la napolitana de chocolate, pero de pequeño tamaño y manejable, ideal para una buena merienda o para degustar paseando. Su filosofía —rellenar una masa de hojaldre con una crema— es compartida por multitud de entradas célebres del recetario español. Les une el hecho de que son dulces típicos de hojaldre rellenos, pero poseen un carácter muy distintivo y una historia única.

Es el caso de, por ejemplo, los miguelitos de La Roda, un dulce emblemático de Castilla-La Mancha. De forma similar a los garroticos de hojaldre y chocolate, tienen un origen geográfico identificable, que en este caso se sitúa en el municipio albaceteño de La Roda. Los miguelitos también son un postre relativamente moderno, que nació unos diez años después, en los 70 de la mano del rodense Manuel Blanco López. Tal y como detalla el portal de Turismo de Castilla La-Mancha, su nombre se debe a un amigo del pastelero, conocido como Miguelito y muy aficionado a este dulce.

Otro dulce de hojaldre relleno son los lazos de San Guillermo, conocidos en el grueso del territorio simplemente como lazos de hojaldre. Este dulce también surgió en los años 60, de la mano del pastelero Nemesio Montañés en Cistierna, en Castilla y León. Como con los garroticos y los miguelitos de La Roda, los lazos de San Guillermo nacieron de un deseo por innovar y de reinventar la repostería española. Su delicioso sabor provocaron que en poco tiempo tuvieran una adherencia en sus territorios y en el resto del país, y contribuyó a que sobrevivieran a nuestros días, convirtiéndose en tradición. En definitiva, se trata de dulces sencillos, con elementos identificables pero con un carácter y sabor inconfundible.

En el caso de los garroticos el corte de la masa, casi de bocado, lo desmarca del resto de postres de hojaldre, que se desmenuzan con facilidad. El garrotico, al poder comerse prácticamente de un bocado, nunca te manchará la ropa ni el mantel.

El tiempo ha hecho que surjan mútiples versiones de este postre tradicional, que ya se prepara con crema, con chocolate blanco o cabello de ángel, aunque el más popular siempre será la interpretación tradicional con chocolate negro. No es para menos: el chocolate, suave, pero de sabor intenso, rompe a la perfección con el perfil del hojaldre, crujiente y mantequilloso.

Cómo preparar garroticos de chocolate

Puedes emplear chocolate de repostería negro o con leche

A diferencia de otros dulces típicos, con un proceso complejo de elaboración o con ingredientes difíciles de localizar o de aprovechar en otras recetas, los garroticos de chocolate pueden prepararse en casa con elementos que posiblemente ya tengas en la despensa. Solo necesitarás tres ingredientes y 20 minutos de tu tiempo:

  • Una lámina de hojaldre rectangular
  • 200 gramos de chocolate negro para repostería: si lo prefieres, puedes decantarte por el chocolate con leche para obtener un sabor más dulce y suave
  • 50 mililitros de nata líquida
  • Un huevo batido

Posiblemente, los garroticos sean uno de los pocos postres susceptibles a la improvisación, gracias a sus tiempos de cocción cortos y, como hemos comentado, lo accesibles que son sus ingredientes. Con esta receta lograrás preparar entre seis y ocho, una proporción perfecta para numerosas circunstancias. Podrás prepararlos para tener siempre en la despensa un snack delicioso, o para impresionar a las visitas.

Por su intenso sabor a chocolate, se trata del mejor acompañante para un café con cuerpo, convirtiendo a los garroticos en los reyes de las meriendas y las sobremesas. Para prepararlos, deberás seguir estos pasos:

  1. Pica el chocolate en trozos pequeños para poder fundirlos más tarde. Para esta receta, no lo derretiremos al baño María, sino que nos valdremos del calor de la nata.
  2. En un cazo, calienta la nata hasta que empiece a hervir y retírala del fuego. Después, añade el chocolate, remueve y deja que repose durante un minuto, para que el calor de la nata impregne bien y se derrita.
  3. Pasado el tiempo verás que, al remover el conjunto con una varilla, el chocolate se derretirá sin ninguna dificultad. Sigue removiendo mientras se enfría y espesa para evitar que la mezcla haga una costra en la superficie.
  4. Mientras, precalienta el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.
  5. En una bandeja con papel de horno, extiende la lámina de hojaldre y córtala en rectángulos.
  6. Coloca una cucharada generosa de chocolate en un lado del rectángulo. Tras esto, dóblalo y presiónalo para sellarlo.
  7. Tras formar el cilindro, córtalo a su vez para formar pequeños cuadrados de hojaldre y chocolate y píntalos con huevo batido.
  8. Hornea el conjunto durante unos 20 minutos y sirve.

Source – elDiario.es – ConsumoClaro