José Mourinho, 63 años: “Mi padre era futbolista, el día que nací sus compañeros de equipo vinieron al hospital”

A sus 63 años, José Mourinho se encuentra a las puertas de un nuevo y emocionante desafío profesional: su regreso al banquillo del Real Madrid. Sin embargo, antes de sumergirse por completo en la exigente vorágine mediática y deportiva que siempre rodea al conjunto blanco, el carismático técnico portugués ha querido echar la vista atrás.

En una faceta íntima e inusual, el entrenador ha compartido memorias de su infancia, despojándose de esa férrea armadura de líder implacable que le ha caracterizado durante toda su exitosa trayectoria.

Durante una reveladora charla concedida a la cadena TNT Sports, Mourinho sorprendió a propios y extraños al confesar que, en sus primeros años, estaba muy lejos de ser considerado un estudiante modelo.

Con la franqueza que habitualmente le caracteriza, el portugués admitió que los libros nunca lograron captar su atención en la etapa escolar. “Era un poco vago y me daba pereza leer mucho. Me gustaban las matemáticas porque eran simples y objetivas”, relató.

Esta curiosa confesión nos muestra a un Mourinho pragmático desde la cuna, prefiriendo la lógica directa de los números frente a las complejidades de la lectura, una mentalidad analítica que sin duda aplicaría después a sus tácticas sobre el césped.

Más allá del fútbol, la entrevista sirvió para indagar en otras de sus grandes aficiones. Aunque el balompié es el indiscutible motor de su existencia, el técnico confesó ser un ávido seguidor del tenis y de la Fórmula 1, disciplinas que sigue con enorme devoción.

Al ser cuestionado sobre quién es, a su juicio, el deportista más grande de todos los tiempos, no titubeó al responder: la leyenda del atletismo estadounidense, Jesse Owens, es su máximo referente histórico.

Esta profunda introspección sobre su pasado también tuvo eco en otra reciente entrevista para el canal de YouTube de SmartSoft. Allí, detalló cómo su destino estuvo ligado al deporte rey literalmente desde su primer aliento. Su padre, Félix Mourinho, era guardameta profesional, y el día que José llegó al mundo, sus compañeros de equipo acudieron al hospital para conocerlo. «Crecí con el fútbol», sentenció.

Aquella inmersión temprana fraguó sus recuerdos más nítidos. Aún atesora la vívida imagen de sí mismo siendo apenas un niño, sentado en silencio en el rincón de un vestuario durante el descanso de un partido de su padre. Hoy, preparándose para liderar nuevamente al Madrid, estas palabras nos descubren al ser humano que respira detrás del mediático estratega.

Source – El Español – Deportes